Un insólito intento de fuga terminó de la peor manera en Estados Unidos. Un hombre de 40 años, sospechoso de conducir bajo los efectos del alcohol, fue atacado por un caimán tras lanzarse a un pantano para evadir a las patrullas policiales en el estado de Luisiana.
El sospechoso, identificado como Victor Rivas, inició el incidente mientras conducía un Toyota Supra cerca de la ciudad de Nueva Orleans. Según reportó la Policía Estatal de Luisiana, Rivas chocó primero contra una barrera de concreto, destrozando uno de sus neumáticos. A pesar del grave daño del vehículo, continuó la marcha hasta que las autoridades lo interceptaron en un tramo de la autopista interestatal, en la parroquia de St. Charles.
Al notar que los agentes se aproximaban y detectaban signos evidentes de intoxicación, el conductor tomó una decisión extrema: abandonó el auto y saltó desde el tramo elevado de la autopista directamente hacia el pantano.
Dos intentos de fuga y un encuentro con el depredador
Tras el primer salto, los oficiales de la Policía Estatal y la oficina del sheriff local desplegaron un operativo de búsqueda perimetral. Lograron localizarlo minutos después cuando salía del fango y caminaba por otra vía cercana. Sin embargo, al verse acorralado por segunda vez, Rivas volvió a correr hacia la densa vegetación del pantano.
Fue en ese segundo ingreso cuando un caimán emergió del agua de forma imprevista y lo atacó, provocándole severas heridas por mordeduras en ambos brazos.
El impactante forcejeo entre el hombre y el reptil cerca de la orilla quedó registrado en su totalidad por la cámara corporal (bodycam) de uno de los oficiales de policía.
Arresto con ayuda de drones y cargos judiciales
A pesar de sufrir las heridas del ataque del caimán, el sospechoso logró zafarse del animal e intentó continuar la huida a pie de forma desesperada. Las autoridades tuvieron que activar drones de visión térmica para rastrearlo entre la maleza.
Finalmente, Rivas fue capturado y trasladado de urgencia a un hospital local para recibir atención médica. Tras recibir el alta, las autoridades lo ingresaron de inmediato en el Centro Correccional Nelson Coleman, donde enfrenta una lista de cargos graves:
- Conducción bajo los efectos del alcohol o estupefacientes (DUI).
- Resistencia agravada a la autoridad.
- Cargos adicionales por el choque inicial y fuga del accidente.
Desde la oficina del sheriff de St. Charles aprovecharon este inusual desenlace para lanzar una fuerte advertencia pública sobre los peligros colaterales de conducir intoxicado: «Se insta a los conductores a tomar decisiones responsables, planificar con anticipación y designar siempre a un conductor sobrio», concluyó el informe oficial.
Con información de Caraota Digital