Durante su intervención en el Foro Mundial de la Alimentación 2026, celebrado en la sede de la FAO en Roma (Italia), la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó que el principal desafío global en materia agroalimentaria radica en incrementar la eficiencia productiva y proteger los recursos naturales.
La mandataria subrayó que el problema alimentario actual no responde únicamente a la capacidad de volumen, sino a la gestión sostenible de la cadena de suministros:
«Debemos producir mejor y más eficiente; debemos reducir pérdidas y desperdicios, mejorar el almacenamiento y el transporte, garantizar el acceso a los alimentos, proteger nuestros suelos y nuestras aguas, preservar la biodiversidad y construir sistemas agroalimentarios capaces de resistir los efectos crecientes de la crisis climática», enfatizó durante su discurso.
La paradoja de las pérdidas agrícolas y el hambre mundial
En su alocución, Rodríguez calificó como una contradicción el escenario actual donde millones de personas carecen de comida, mientras que «una proporción considerable de los alimentos que producimos se pierde después de la cosecha o termina siendo desperdiciada».
Asimismo, ratificó que la alimentación constituye un derecho inalienable vinculado a la dignidad y al desarrollo integral humano. Para garantizarlo, señaló que se requiere:
- Políticas públicas inclusivas y sostenidas a largo plazo.
- Inversión en ciencia, tecnología y financiamiento para el campo.
- Paz y cooperación internacional, capaz de superar las diferencias políticas entre naciones.
Agradecimiento a la FAO y al Programa Mundial de Alimentos
Al cierre de su participación, la presidenta venezolana expresó su agradecimiento formal a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y al Programa Mundial de Alimentos (PMA) por el apoyo brindado a Venezuela en la atención de la emergencia registrada tras el sismo del pasado 24 de junio.
Con información de Mazo