La Fiscalía brasileña pidió condenar al exdiputado Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, por el crimen de coacción contra los magistrados que juzgaron a su padre por un intento de golpe de Estado.
El Ministerio Público, consideró que Eduardo Bolsonaro fue culpable de interferir en el proceso judicial, al viajar a Estados Unidos para defender que el Gobierno de ese país impusiera sanciones contra los magistrados de la Corte Suprema.
El alegato final del fiscal general Paulo Gonet, se envió al magistrado Alexandre de Moraes, encargado de juzgar al exdiputado. «El poder de influencia ostentado y ejercido por él (Eduardo Bolsonaro) sirvió como instrumento de presión institucional, superando cualquier límite razonable de crítica política», indica parte del alegato.
Gonet afirma en el escrito que hay «numerosos» registros audiovisuales en los que el imputado busca intimidar a los magistrados, «se vanagloria» de sus conexiones internacionales y dice trabajar para la imposición de sanciones contra las autoridades brasileñas.
Vía VTV