El receptor venezolano Keibert Ruiz exhibió su versión más dominante a la ofensiva al remolcar cinco carreras —la cifra más alta de su carrera en las Grandes Ligas— para guiar la contundente victoria de los Nacionales de Washington 13-3 sobre los Orioles de Baltimore.
Ruiz coronó una jornada brillante al irse de jonrón y doble, registrar una anotada y sumar, además, su primera base robada de la campaña. Esta actuación ratifica el notable despertar con el madero que vive el careta criollo durante el mes de mayo; en sus últimos cinco compromisos acumula tres cuadrangulares, dejando atrás un discreto inicio de temporada, según reportó Venezolana de Televisión (VTV).
Bateo oportuno en los momentos clave
El festival ofensivo del venezolano comenzó en el segundo episodio, cuando castigó al lanzador derecho de los Orioles, Chris Bassitt, con un vuelacercas solitario que puso en ventaja temprana a la novena de la capital estadounidense.
Sin embargo, el aporte más determinante del receptor llegó en las entradas finales. Tras una reacción de Baltimore en el séptimo tramo que achicó la diferencia en el marcador a una sola carrera, Ruiz emergió bajo presión en el octavo capítulo. Con las bases llenas, descifró los envíos del relevista Keegan Akin para conectar un sencillo hacia la banda izquierda, remolcando dos anotaciones clave que rompieron el encuentro y sellaron el rally de los Nacionales.
Con sus cinco producidas, Ruiz igualó la máxima marca del equipo en un solo juego para esta temporada —compartida con el campocorto CJ Abrams—, consolidándose como una pieza angular en el resurgimiento ofensivo de Washington.
Vía Con El Mazo Dando