La Agencia Nacional para la Reducción y Gestión de Riesgos de Nepal (NDRRMA, por sus siglas en inglés) elevó a mil 377 la cifra de fallecidos tras la riada que azotó el país el pasado 26 de agosto y desencadenó una crisis humanitaria que moviliza amplios operativos de emergencia para atender las zonas afectadas.
El reporte oficial confirmó además que más de siete mil personas sufrieron lesiones y requirieron atención médica urgente. En paralelo, los equipos de emergencia mantienen la búsqueda de cinco mil 130 desaparecidos, un saldo de extraviados que incluye a 587 ciudadanos extranjeros.
Para hacer frente a la contingencia, más de 21 mil efectivos de seguridad, pertenecientes a las Fuerzas Armadas y a la policía, despliegan intensas operaciones de rescate en el terreno, donde las brigadas trabajan de forma continua en la localización de sobrevivientes y el despeje de los sectores damnificados.
El impacto del evento meteorológico cruzó las fronteras y afectó también el territorio chino. En la localidad de Gyirong, los flujos de lodo provocados por el mismo fenómeno dejaron un balance provisional de 31 decesos y 531 personas sin localizar.
Vía VTV