Un reciente estudio tecnológico reveló que la futura red de comunicación móvil 6G no se limitará a transmitir datos a alta velocidad: la infraestructura también funcionará como un radar de alta precisión capaz de detectar personas a través de paredes y analizar su respiración o ritmo cardíaco. La revelación encendió las alarmas de los organismos de protección de datos en Alemania, según reporta el portal especializado Forschung und Wissen.
Esta capacidad proviene de la tecnología de Sensado y Comunicaciones Integradas (ISAC, por sus siglas en inglés), un avance que permite a las antenas medir distancias, velocidades y patrones de movimiento en tiempo real. Bajo esta arquitectura, cualquier equipo con conexión inalámbrica —desde un teléfono inteligente hasta una estación base de telefonía— actuará como un sensor activo.
La combinación de estos datos con algoritmos de aprendizaje automático permitirá a los sistemas identificar individuos por su forma de caminar, además de reconstruir gestos corporales y rasgos faciales a distancia.
Advertencia oficial sobre la privacidad
Frente a este escenario, la Conferencia de Protección de Datos de Alemania emitió un documento de advertencia en el que alerta sobre el alcance indiscriminado de este tipo de tecnología. El organismo señaló que los sensores 6G escanearán a cualquier individuo dentro de su rango de cobertura, independientemente de si la persona porta o no un dispositivo móvil.
Soluciones en desarrollo para proteger a los usuarios
Ante el riesgo de vigilancia no consentida, investigadores del Instituto Barkhausen de Dresde desarrollan alternativas de protección. El equipo trabaja en la creación de un interruptor físico y lógico que desactiva por completo la función sensorial de los equipos sin interrumpir el flujo normal de las comunicaciones.
Paralelamente, los científicos prueban una aplicación móvil que notificará a los usuarios en tiempo real si algún sistema cercano está escaneando su entorno.
Vía VTV