
La víctima del atraco era un hombre comprometido con Dios a través de su servicio en una iglesia evangélica en Sabana Grande
La familia de Ernaldo Cordero se quedó esperando que el hombre llegara a su casa la noche de este lunes 12 de junio, pero la muerte lo sorprendió durante el asalto a mano armada en la unidad de transporte público donde se dirigía a su vivienda en el sector Villa de La Floresta.
Cordero se desempeñaba como panadero en una reconocida panadería en el Sambilito, en Tipuro.
Su esposa, Albanis Díaz, relató desde la morgue del Hospital Central de Maturín, que el hombre desde su infancia pertenecía a la iglesia cristiana evangélica y desde hace tres años estaba de lleno prestando su servicio a Dios y las personas más desasistidas.
Ernaldo era vicepresidente de Asuntos Sociales de la iglesia Camino de Santidad, cuya sede queda en el sector Sabana Grande, a unos kilómetros de su residencia, «en las campañas en las comunidades él era quien organizaba toda la logística que se le iba a entregar a las personas necesitadas».
Ella y sus parientes se enteraron de la trágica noticia por un hermano en la fe de otra congregación que pasaba por el lugar del suceso y logró reconocerlo.
«La justicia la da Dios. Es un Dios de justicia y su palabra nos dice que suya es la venganza; él (Dios) sabrá cómo hacerlo, porque nosotros no», expresó mientras esperaba unos documentos para poder retirar el cadáver de la morgue y velarlo en casa de su suegra.
«Cuando llegué ya mi esposo estaba muerto, dejó dos hijos. A él fue el único que agredieron y le quitaron todas sus pertenencias», refiere la dama la resaltar que espera la justicia Divina.