Al inaugurar el Debate General del 81.º período ordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, rechazó enfáticamente el tutelaje imperialista sobre América Latina y exigió profundas reformas estructurales en la ONU.
Durante su intervención en Nueva York, el líder suramericano sostuvo que la gobernanza global atraviesa por su estancamiento más severo, caracterizado por la inactividad del Consejo de Seguridad frente al genocidio en Gaza y la imposición neocolonial.
Lula reclamó la inclusión permanente de África en el máximo órgano de seguridad de las Naciones Unidas y la reestructuración del sistema financiero internacional para aliviar la carga de la deuda en los países en desarrollo.
A su vez, exhortó a las potencias a colocar la crisis climática en el eje de los consensos del G7 y el G20, superando bloqueos e intereses unilaterales.
Soberanía sin presencia militar extranjera
El gobernante rechazó el despliegue de naves militares extranjeras en la región, subrayando que la lucha contra el crimen transnacional requiere cooperación y no patrullajes en aguas territoriales.
En este sentido, reafirmó el derecho de Venezuela a resolver sus asuntos sin injerencias externas, demandó el fin del bloqueo energético a Cuba y destacó las acciones de su gobierno en la Amazonia contra el lavado de dinero y las facciones criminales.
Contienda electoral
Finalmente, denunció los intentos de desestabilización exterior ante las elecciones del 4 de octubre, en las que disputará la presidencia frente a Flávio Bolsonaro, definiendo el proceso electoral como un hito crucial para la preservación democrática en la nación sudamericana.
Vía Últimas Noticias