Habitantes de Maturín reiteraron su llamado a las autoridades locales ante la urgente necesidad de construir y restaurar las paradas de autobús. Los usuarios denunciaron que la falta de refugios acondicionados los deja desprotegidos ante el clima durante sus trayectos diarios.
Actualmente, solo se identifican estructuras funcionales cerca de plazas emblemáticas como la Rómulo Gallegos, Ayacucho y Piar. Por el contrario, en puntos neurálgicos de alto flujo, como las inmediaciones del Hospital Central «Dr. Manuel Núñez Tovar» y en las adyacencias de la Torre Coffel, en la avenida Bicentenario, las antiguas paradas están deterioradas o inoperativas.





«Es importante que nos resguardemos. Cuando no hay sol, es la lluvia, y en la ciudad solo un par de plazas cuentan con paradas adecuadas. Necesitamos que este tipo de estructuras se repliquen en los demás puntos y en el resto de las plazas para el beneficio de todos los transeúntes», expresó Mariela Morillo, usuaria del transporte público.
El impacto del clima en la rutina diaria de los maturineses es uno de los factores de mayor peso en el reclamo social, especialmente durante las horas de mayor radiación solar o ante precipitaciones acaecidas de forma imprevista.
«Tener un lugar donde agarrar sombra en las paradas es algo esencial. Esperar el transporte entre el mediodía y las 2:00 de la tarde es crítico por el intenso sol; tener que soportar esas temperaturas mientras se espera el autobús es la parte más difícil del recorrido», señaló José Porras, estudiante universitario.





Ante esta situación, los ciudadanos coinciden en que la recuperación del mobiliario urbano no solo mejoraría la calidad de vida de los pasajeros, sino que ordenaría el flujo del transporte en el municipio.
«Muchas personas no tienen un sitio adecuado donde resguardarse mientras esperan la unidad. Hacemos un llamado a la Alcaldía para que implemente y arregle las paradas de manera específica, garantizando estructuras dignas para los usuarios», aseveró Gregoria Moncada, usuaria consultada.





Los ciudadanos denuncian el deterioro extremo de las paradas ubicadas en la avenida Libertador, justo frente al Terminal de pasajeros. Estas estructuras se encuentran totalmente destruidas y carecen de techo, por lo que no brindan ningún tipo de resguardo ni protección a los usuarios frente al clima.
Fotos/Juan Goitía