En un acontecimiento de trascendental relevancia para la educación superior y la investigación humanística en el estado Monagas y el oriente del país, el profesor José Cova-Gaspar ha sido designado oficialmente como Delegado Nacional de la Asociación Latinoamericana de Estudios del Discurso (ALED) – Región Venezuela.
La distinción, otorgada por la Junta Directiva de dicha corporación continental, reconoce la destacada trayectoria, el rigor analítico y el liderazgo institucional de Cova-Gaspar, quien ejerce como docente-investigador del Departamento de Lingüística y coordina el Centro de Estudios Textuales (CETEX) del Instituto Pedagógico de Maturín «Antonio Lira Alcalá», perteneciente a la Universidad Pedagógica Experimental Libertador.
Con esta incorporación, el Pedagógico de Maturín y el CETEX asumen la primera línea de gestión y liderazgo académico en el país de la mano de la corporación científica más importante de América Latina sobre análisis del discurso.
«Asumir la Delegación Nacional de ALED representa un compromiso de alta responsabilidad. Esta posición nos permitirá visibilizar el quehacer científico de nuestros investigadores, promover la cooperación interinstitucional y proyectar la producción del CETEX, del Instituto Pedagógico de Maturín, de la UPEL y de todas las universidades venezolanas que cultivan las ciencias humanísticas hacia el continente», enfatizó Cova-Gaspar.
Una gramática situada y con compromiso social
Conocido por su oratoria audaz, su elegancia formal y un verbo fino cultivado al calor de la investigación y la docencia, Cova-Gaspar ha labrado un perfil de excelencia. Graduado con honores Summa Cum Laude y primer lugar de su promoción, es magíster en Lingüística, magíster en Planificación de la Educación, magíster en Educación Superior y doctorando en Educación, galardonado además con el Premio de Investigación UPEL-IPM 2022 por sus aportes pioneros a la lingüística emocional.
Su propuesta aboga por una gramática situada: una lingüística que abandona la contemplación abstracta para hacerse parte de la realidad, dándole voz a los sectores desfavorecidos y concibiendo el lenguaje como el punto de encuentro humano indispensable para la convivencia y la construcción de paz.
Vanguardia y resistencia en los 29 años del CETEX
La coincidencia de este nombramiento con el 29.° Aniversario del Centro de Estudios Textuales abre una ventana idónea para evaluar la transformación de las ciencias del lenguaje en una época dominada por la inmediatez y la crisis paradigmática. Para Cova-Gaspar, el CETEX ha logrado romper el tradicionalismo filológico de archivo al conectar la investigación con proyectos sociocomunitarios que abordan la enseñanza de la lectura, la escritura y el análisis del discurso con la cultura de paz y la democracia directamente en las comunidades.
Esta visión se afianza en el espíritu pedagógico de la UPEL a través del Diseño Curricular 2015, donde la práctica profesional, las tecnologías de la información y la investigación se engranan para cuestionar los métodos tradicionales con los que se ha enseñado la lengua. En ese escenario, el especialista subraya que, aunque convive de manera amigable con los entornos digitales, la lectura y la escritura conventionales -la del papel, el olor a tinta y el trazo a mano- siguen siendo unas experiencias insustituibles que deben consolidarse antes de migrar a la pantalla.
Asimismo, al frente de la gestión editorial del centro, Cova-Gaspar ha liderado lo que define como un titánico acto de resistencia científica. Bajo su dirección no solo se rescató y digitalizó la emblemática revista Textura, también se fundaron la revista Notoriedades y el boletín Reminiscencias, tejiendo redes internacionales con árbitros y colaboradores de diversos países de Latinoamérica para mantener viva la divulgación científica desde Maturín.
«La investigación humanística no puede seguir siendo una actividad aislada de escritorio, debe conectarse con las realidades, con la gente, con las escuelas y con el sentir de un mundo en efervescencia comunicativa y relacional. Allí está la clave: abordar las limitaciones desde el saber erudito para transformarlas en oportunidad de progreso, a través de la reflexión y la acción desde las instituciones académicas», concluye Cova-Gaspar.
Este nombramiento trasciende la distinción académica, pues sitúa a Monagas en la conversación científica del continente y demuestra que, aun en tiempos de incertidumbre y fragilidad, desde la universidad pedagógica se sigue haciendo ciencia con sentido humano, rigor teórico y arraigo en la realidad social de nuestro país.