Francis Clifford Smith, considerado el preso más anciano de Estados Unidos, falleció a los 101 años en una residencia del sistema penitenciario bajo libertad condicional supervisada. El deceso ocurrió mientras dormía en junio de 2026, según confirmó un portavoz de la institución penitenciaria.
Smith pasó más de 70 años privado de libertad tras ser condenado en 1950 por el asesinato del vigilante nocturno Grover Hart, ocurrido durante un robo en el club náutico Indian Harbor en Greenwich (Connecticut) en 1949. Tenía 25 años al momento del juicio.
Evidencia circunstancial y dudas en la condena
La sentencia original en contra de Smith se basó en indicios circunstanciales:
- Un arma y bienes robados dentro de un vehículo Cadillac vinculado al acusado.
- Testimonios que aseguraban haberlo visto conduciendo dicho automóvil.
- Su arresto cinco días después del crimen mientras se ocultaba en un bosque con identidades falsas.
A lo largo de los años, el proceso judicial presentó inconsistencias. Una testigo clave se retractó parcialmente de sus afirmaciones y otro recluso, David Blumetti, declaró haber sido el verdadero cómplice del autor confeso, George Lowden. A pesar de que los tribunales rechazaron abrir un nuevo juicio, un magistrado del Tribunal Supremo de Connecticut emitió un voto particular respaldando la inocencia de Smith al no existir pruebas directas en su contra.
Ocho veces en el corredor de la muerte y libertad tardía
Condenado inicialmente a la pena capital, Smith recibió la última cena en ocho ocasiones distintas antes de que su sentencia fuera conmutada por cadena perpetua en 1954.
Durante su largo internamiento registró episodios complejos:
- Fuga de prisión (1967): Se escapó del recinto penitenciario y permaneció prófugo durante 12 días hasta su recaptura.
- Breve libertad (1975): Obtuvo la libertad condicional, pero reingresó a la cárcel antes de cumplir un año por delitos menores.
- Traslado a residencia (2020): Tras rechazar múltiples peticiones de liberación, aceptó un régimen de supervisión especial a los 95 años debido a su deteriorado estado de salud.
Conocido entre los reclusos de la prisión de Osborn como el «Hombre pájaro» por alimentar a las aves con comida del comedor, Smith concluyó sus días por causas naturales. Sus restos fueron incinerados tras su fallecimiento.