Margaret Hamilton, pionera de la informática y líder del equipo que desarrolló el software de navegación para el programa espacial Apolo de la NASA, ha fallecido a los 90 años de edad, según informó el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Su trabajo revolucionario no solo hizo posible el primer aterrizaje en la Luna en 1969, sino que consolidó la ingeniería de software como una disciplina científica esencial.
«Durante más de dos décadas en el MIT, Hamilton abrió nuevos caminos en la informática y la ingeniería. Su trabajo pionero incluyó liderar el equipo que programó los primeros ordenadores que llevaron a los seres humanos a la Luna», destacó la institución en un comunicado oficial.
Una trayectoria dedicada a «gestionar lo desconocido»
Nacida en Paoli, Indiana, en 1936, Hamilton se graduó en Matemáticas y Filosofía en el Earlham College en 1958. En 1959 se incorporó al MIT, donde trabajó hasta mediados de la década de 1970 antes de convertirse en una exitosa empresaria y directora ejecutiva dentro del sector informático.
Durante su etapa al frente del Laboratorio de Instrumentación del MIT, Hamilton acuñó el término «ingeniería de software» para otorgar al desarrollo de código la misma rigurosidad y respeto que tenían la ingeniería de hardware y la física. Autora de más de 130 publicaciones, centró su carrera en el diseño de sistemas ultraseguros, la prevención de errores y la detección de fallos en tiempo real.
«Decir que Margaret Hamilton fue una pionera —decir que se adelantó a su tiempo— sería quedarse muy corto. Fue ingeniera de software en una época en la que este campo estaba en sus inicios; no solo desarrolló un código avanzado por sí misma, sino que lideró a un equipo para crear uno de los sistemas más complejos de la humanidad», afirmó Olivier de Weck, director interino del Departamento de Aeronáutica y Astronáutica del MIT.
El legado del programa Apolo y el reconocimiento internacional
El hito más célebre de su carrera ocurrió durante la misión Apolo 11. Minutos antes de que el módulo lunar amerizara en la Luna, los sistemas informáticos se sobrecargaron. Gracias a la arquitectura de software diseñada por Hamilton —capaz de priorizar tareas críticas sobre tareas secundarias—, la computadora decidió enfocar su procesamiento en el alunizaje, evitando un desastre inminente.
«Mirando atrás, fuimos las personas más afortunadas del mundo. No había más remedio que ser pioneros», recordó la propia Hamilton en una ocasión sobre su experiencia en la carrera espacial.
Su contribución a la ciencia moderna fue reconocida internacionalmente. En 2016, el presidente Barack Obama le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad, el honor civil más alto de los Estados Unidos, destacando que su arquitectura tecnológica propició uno de los mayores avances en la historia humana.
«Margaret Hamilton encarnó el liderazgo mediante el ejemplo y estableció una práctica de ingeniería de software basada en la resolución de problemas de la que hoy todos nos beneficiamos», concluyó de Weck.
Con información de Notitarde