La cantante británica Lauren Bennett, recordada internacionalmente por prestar su voz en el éxito mundial “Party Rock Anthem” de LMFAO y por haber integrado el grupo femenino G.R.L., murió a los 36 años por suicidio a causa de ahorcamiento, según concluyó de manera oficial una audiencia judicial llevada a cabo en el tribunal de Maidstone, en Kent, Inglaterra.
La asistente de la forense, Jyoti Gill, dictaminó los detalles de su fallecimiento tras una investigación que esclareció los hechos ocurridos en torno a su deceso. De acuerdo con la información expuesta en el tribunal, el cuerpo de la artista fue hallado sin vida en un bosque denso cercano a su domicilio ubicado en Meopham.
Aquel día comenzó cuando la intérprete le avisó a su esposo, el actor y coreógrafo Kenny Wormald, que saldría a dar un paseo a pie entre las 9:00 y las 9:30 de la mañana.
Al transcurrir las horas y notar que no regresaba ni respondía a los llamados, tanto su pareja como su padre, Richard, iniciaron una intensa búsqueda por la zona.
Ante la incertidumbre, Wormald recurrió a la función de rastreo digital del teléfono celular de la cantante, herramienta que los guió hasta un sector boscoso situado a unos quince minutos a pie de la vivienda, lugar donde finalmente encontraron su cuerpo.
La policía local halló posteriormente cartas en su velador que evidenciaban sus intenciones, aunque la investigación judicial confirmó que ella no le había comunicado nada al respecto a su círculo cercano; de hecho, su esposo declaró que, a pesar de la gran apertura y comunicación que existía entre ellos, ella nunca le dio indicios ni detalles sobre quitarse la vida.
En cuanto al contexto que rodeó este trágico final, la forense estableció que la artista sufría un notable deterioro en su salud mental desde enero de este mismo año, periodo en el que además había sido diagnosticada con síndrome del X frágil, una condición de origen genético asociada con cuadros severos de ansiedad.
Los registros de la audiencia detallan que entre el 16 y el 23 de enero recibió atención psiquiátrica tras pasar varios días sin poder dormir, momento en el que le recetaron diversos fármacos que, según el testimonio de su padre, le provocaron reacciones adversas que la llevaron a suspender el tratamiento semanas antes de morir, mientras que el posterior examen toxicológico determinó que no existían sustancias ni elementos en su organismo.
Por su parte, un integrante del equipo de intervención temprana en psicosis indicó ante el estrado que la artista nunca manifestó de forma directa una intención de hacerse daño ni fue derivada formalmente a un equipo de crisis, cerrando así un caso que ha enlutado a la industria musical y a los seguidores que la acompañaron a lo largo de su carrera.
Vía Globovisión