
Las familias afectadas reportan enfermedades estomacales
Desde hace más de seis años, 100 familias del sector Mapirito, ubicado al sur de Maturín, sobreviven con agua del río, la utilizan para cocinar, tomar y para aseo personal, esto desde que la bomba que los surtía se dañó y a pesar de los años no ha sido reparada.
Asdrúbal Rodríguez, residente de la zona, expresó que para recolectar agua limpia que pueda ser consumida deben levantarse a las 6:00 de la mañana, porque después de esa hora el agua se vuelve turbia y no es apta para el consumo.
«Aquí sobrevivimos gracias a ese río, si no nos hubiésemos muerto de la sed. Se le ha hecho peticiones a todas las autoridades, pero no nos han dado respuestas. Ya ni temor nos da consumir esa agua, es lo que hay y debernos aprovecharla», dijo el entrevistado.
Por su parte, Ángela Villarroel, otra de las vecinas, asegura que muchos de los niños han presentado dolor de estómago o aparición de parásitos. Relaciona las patologías con el consumo del agua del río, pero a su juicio no tiene otra opción, porque tal vez por estar ubicados en una zona alejada no les envían ni la bomba, ni un camión cisterna, esperando que se acerquen las elecciones para ser visitados y esperanzados que les solucionen el grave problema.
