
Por tercera semana consecutiva, usuarios del transporte público de Maturín definen como pésimo este servicio, producto de la falla en la distribución de combustible en el estado.
Las personas pasan hasta casi media hora en las paradas ubicadas en los diferentes sectores de la ciudad capital, y en el casco central.
Se pudo conocer por parte de algunos transportistas, que el suministro del carburante está “complicado” porque por ruta deben postular al menos cuatro unidades colectivas para recibir 80 litros de gasolina subsidiada.
«Es decir que si corremos con suerte podemos surtir dos veces a la semana y todo dependerá de la flota que tengan las cooperativas, porque hay unas que son pequeñas y tienen hasta 16 carros, pero otras superan los 30 autobuses y se complica estar la mayoría rodando en las calles», explicó un chofer que pidió no ser identificado.
Las rutas donde el transporte resulta “pesado” son hacia la zona de Las Cocuizas, El Silencio, Pedagógico, así como La Cruz, Zona Industrial e Iraníes.