Tras la compleja situación habitacional y humanitaria que dejaron los recientes terremotos en Venezuela, el estado La Guaira se enfrenta ahora a una inminente crisis ecológica. Expertos y defensores del medio ambiente advierten que utilizar el mar como un vertedero rápido y económico para los escombros representa una amenaza crítica para la fauna marina y la economía local.
La reconocida conservacionista Karen Brewer-Carías alertó que el vertido de estos desechos en las costas de La Guaira generará graves consecuencias ambientales a largo plazo y podría convertirse en un problema de salud pública.
“Lanzar los desechos al mar no es la mejor práctica y no será beneficioso para las comunidades. Muchas veces se hace porque parece lo más fácil, pero vamos a cambiar la forma del fondo marino y van a cambiar las corrientes”, explicó la especialista.
El «efecto nube»
El impacto de los residuos de construcción en el agua no es inmediato, pero sí letal. De acuerdo con Brewer-Carías, componentes como el yeso y el concreto no se asientan ni desaparecen rápido, sino que forman una suspensión que cubre lentamente los corales.
- Bloqueo de luz solar: El polvo de cemento en el agua genera una nube densa que impide el paso de los rayos solares.
- Muerte del ecosistema: Al no recibir luz, las algas que viven en simbiosis con los corales mueren, provocando la pérdida del arrecife.
- Impacto en la pesca: Sin arrecifes, las especies comerciales se desplazan y cambian sus patrones de migración, afectando directamente el sustento de los pescadores de la zona.
Edificaciones modernas
Contrario a la creencia popular, los escombros de edificios caídos no son roca inerte. Brewer-Carías precisó que las estructuras modernas contienen plomo, químicos de pinturas y restos de combustibles que, al contacto prolongado con el agua salada, se diluyen y alteran la bioquímica del océano.
Esta alteración modifica el pH del agua y destruye los espacios donde los peces suelen reproducirse. “Toda la naturaleza está conectada. Esto se nos va a convertir en un problema de bienestar común y calidad de vida”, apuntó.
¿Cuál es el destino correcto para los escombros del sismo?
Para evitar un desastre ecológico insostenible, la experta recordó que, según las normativas internacionales, los escombros deben ser trasladados a canteras alejadas de las ciudades.
En estos espacios, el material puede recibir el tratamiento adecuado:
- Trituración y clasificación del desecho.
- Reciclaje de materiales para ser reutilizados como base de nuevas carreteras.
- Creación de rellenos de ingeniería sismorresistentes en zonas continentales firmes.
“El mar no es un basurero”, sentenció Brewer-Carías, haciendo un llamado urgente a las autoridades para que la disposición de los residuos del sismo se realice bajo estrictos criterios técnicos.
Con información de Notitarde