Tras varios meses de estabilidad, el precio del queso registró un incremento sostenido en los mercados periféricos y supermercados de Maturín durante la última semana. Tanto comerciantes como consumidores manifestaron su preocupación ante este ajuste, el cual adjudican a los nuevos costos de origen fijados por los productores.
Karla Rojas, comerciante, explicó que la variación en la cadena de distribución obligó a los vendedores a ajustar el precio final al público.
«Actualmente, el kilo de queso semiduro se ubica en 6.200 bolívares, mientras que el duro, uno de los más solicitados por el rendimiento que ofrece al rallarlo, se comercializa en 7.000 bolívares en los mercados. Existen opciones más económicas como el queso de búfalo, pero no todos los clientes lo aceptan», detalló.
La vendedora agregó que la comercialización se ha mantenido moderada, a pesar de la expectativa de un repunte con el inicio del año escolar y la preparación de loncheras infantiles, atribuyendo la contracción de la demanda al reciente aumento.
En los supermercados el impacto es mayor. Carlos Pérez, comerciante del sector, precisó que en este tipo de establecimientos el kilo de queso duro alcanzó los Bs. 7.500 (aproximadamente $ 8,84), mientras que la variedad semidura se posicionó en Bs. 7.150, equivalente a $ 8,43.
Ante esta realidad, las familias buscan estrategias para estirar el presupuesto. Rosibel Díaz, habitante de la localidad, afirmó que el queso sigue siendo indispensable para los desayunos y cenas en su hogar.
«Trato de comprar siempre queso duro porque al rallarlo rinde mucho más; el semiduro es más suave y rinde menos. Pero está caro: recuerdo que hace 15 días lo compré en Bs. 4.700 y ya para hoy está en Bs. 7.000; es bastante la diferencia», comentó.




Fotos/ Arialex Brazón