
Familiares de detenidos en la Delegación Municipal Maturín del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), denunciaron que este sábado no les permitieron ver a sus parientes ya que supuestamente no había agua desde hace tres días.
Señalaron que cada 15 días es que les permiten ver a los reclusos y afirmaron que cuando hoy acudieron les indicaron que no había agua y por tal motivo se suspendió la visita. Asimismo, manifestaron que se siguen presentando detenidos con enfermedades como escabiosis, neumonía, tuberculosis entre otros.
«Hoy vinimos dispuestos a ver a nuestros familiares y resulta que nos dicen que no hay agua y solo son cinco minutos que nos permiten verlos. Otra cosa es que la comida que uno les trae la pasan muy tarde, en mi caso yo no puedo venir en las mañanas sino que le traigo a mi hermano comida después del mediodía y es a la 5:30 cuando le pasan los alimentos», denunció una ciudadana que no quiso identificarse por temor a represalias contra su familiar.
Según se pudo conocer, en el calabozo grande del Cicpc hay actualmente 319 detenidos, por lo que aseguran que hay mucho hacinamiento, situación que aseguran propaga las enfermedades.
Por su parte, Yamelis López quien tiene a su hijo detenido desde hace cuatro meses, expresó que existe mucho retardo procesal, ya que hay presos que tienen varios años detenidos en dicho calabozo y no han sido trasladados a otras cárceles.
«Aquí yo vengo todos los días y soy testigo de las irregularidades que se cometen. ¿Cómo es posible que ayer cuando vine no me informaron que no tenían agua? Esas personas que están allá adentro están pasando mucho trabajo. Queremos que se agilicen los traslados, pero que sea dentro de este estado», indicó López.