Padres y representantes del Liceo «Hernán Pineda«, ubicado en el sector Villa Heroica de Maturín, rechazan el traslado de 300 estudiantes de primer año hacia la Escuela Básica del sector Valenzuela. La medida responde a que el liceo actual no cuenta con la infraestructura ni el espacio físico necesario para albergar a esta nueva población estudiantil.
Los afectados manifestaron su profundo descontento con la decisión, la cual aseguran fue tomada por las autoridades institucionales sin previa consulta a la comunidad. Ante esto, María Farías, representante y jefa de UBCh del sector Villa Heroica Sur, hizo un llamado urgente a las autoridades regionales y educativas para que intervengan en el conflicto y brinden una solución habitacional o de reubicación dentro de la misma zona.
“Nos dirigimos respetuosamente a la Directora de la Zona Educativa, profesora Mary Salazar, así como a las autoridades de la Gobernación del estado Monagas y la Alcaldía de Maturín. Hacemos un llamado urgente ante la decisión arbitraria de la supervisión y el personal de la Escuela Hernán Pineda, quienes reubicaron a los estudiantes promovidos a primer año en una institución alternativa del sector Venezuela, sin la consulta ni el consentimiento de sus representantes. Exigimos su presencia inmediata en el plantel, el cual beneficia a las comunas Renacer de la Patria en Revolución y Santa Inés, atendiendo a más de 21 sectores”, aseveró.





Farías recordó además los recientes compromisos del Ejecutivo nacional en materia de infraestructura escolar, orientados a cubrir el incremento de la matrícula en la región.
«Hace unos días, el ministro de Educación, Héctor Rodríguez, afirmó que se cuenta con el presupuesto necesario para la ampliación de escuelas y liceos a nivel nacional. Por lo tanto, ante las deficiencias de infraestructura locales, solicitamos que se priorice la ampliación de nuestro liceo en lugar de reubicar a aproximadamente 300 estudiantes hacia otra comunidad, garantizando así su permanencia en el territorio2, apuntó Farías.
María Patricia Rodríguez Arias, madre de dos alumnos afectados, manifestó el firme descontento de las familias y la determinación de la comunidad para defender el derecho a la educación de sus hijos en su propio plantel.






«Hemos asistido continuamente durante varios días para consultar sobre el proceso de inscripciones, recibiendo únicamente respuestas evasivas. Asimismo, rechazamos rotundamente el traslado inconsulto de los alumnos a otro anexo, una decisión de la cual ningún representante fue notificado oficialmente. Como líderes comunitarios que gestionamos y logramos la construcción de estos espacios para la educación de nuestra juventud, exigimos respeto y claridad», expresó Rodríguez.
En este sentido, advirtió que las familias mantendrán las protestas hasta ser escuchadas y recibir una respuesta concreta de los organismos correspondientes.
«No estamos exigiendo dádivas ni asistencia social; luchamos por el derecho legítimo a la educación de nuestros hijos y por el espacio que les corresponde. La educación es un derecho fundamental que nadie les puede negar. Si las autoridades, el Gobernador y la Zona Educativa continúan ignorando nuestro llamado, nos veremos en la forzosa obligación de tomar las calles», puntualizó.
Fotos/Juan Goitía