
Las paredes y el piso generaban corriente cada vez que llovía y el río se metía al lugar
A la Unidad Educativa El Rincón de Monagas, zona sur del municipio Maturín, pareciera que le cayeron las siete plagas de Egipto. Las aulas del plantel, donde ven clases cerca de 110 niños y niñas, se encuentran sin iluminación porque las tubería de electricidad son subterráneas y las paredes y suelo daban corriente, situación que se desencadenó por las inundaciones del año pasado cuando el río crecía y anegaba todo.
«Cuando llueve todo se llena de agua y el río se mete. La última vez que pasó esto, hace dos semanas, se metió el río; algunas paredes de los salones que daban corriente», detalló una representante del lugar, que pidió no revelar su nombre.
La fuente dijo, además, que «Corpoelec vino y cortó los cables ante de que la situación empeorara, pero la cosa es que cuando se desborda el río, dan corriente las paredes».
Agregó la representante que el plantel cuenta con un módulo de primaria con dos salones y solo sirve un aula; el otro salón fue inhabilitado por las filtraciones que presenta.«Para primaria y secundaria hay 8 salones que se los dividen entre la mañana y la tarde para que todos puedan ver clases.
Los espacios están muy deteriorados y sin pupitres; no cuentan con ventanas, puertas y baños», describió.
Por su parte, Carmen Flores, vecina y representante, acotó que el cielo raso de los salones fue robado y las láminas de zinc están inservibles por lo que cuando llueve todo se moja. En este sentido, hicieron un llamado al Gobierno regional para el abordaje de la institución, para evitar que ocurra una tragedia por las condiciones del colegio.