Trabajadores del Matadero Municipal de Maturín, liderados por los voceros Will Mendoza y Luis Córdova, denunciaron el colapso y grave deterioro de las instalaciones, así como la falta de respuestas por parte de las autoridades locales. Según los portavoces, la institución opera en condiciones críticas a pesar de mantener una alta productividad.
Actualmente, el matadero procesa entre 400 y 450 reses semanales, lo que genera una importante producción de subproductos comerciales como cuero, viriles, pieles, cálculos, grasas, chalecos, diafragmas, lomillos y librillos, los cuales se comercializan en divisas, sin embargo, el personal enfrenta una severa asfixia presupuestaria que impide la compra de insumos básicos como gasoil. A esto se suman fallas mecánicas graves como los motores de las descueradoras dañados y la falta total de implementos de trabajo, lo que obliga a los empleados a laborar con botas rotas y expuestos a entornos insalubres.
Asimismo, alertaron sobre un problema de salubridad pública debido a la acumulación de desechos, lo que ha provocado la proliferación de plagas e insectos. Esta situación representa un riesgo inminente de epidemias tanto para los trabajadores como para la comunidad vecina de Amana.
Los empleados recalcaron que, aunque la institución genera ingresos suficientes para ser autosustentable y garantizar la dignidad de sus 128 trabajadores, la nómina actual debe ser asumida por el Gobierno Nacional a través de la Oficina Nacional de Presupuesto (ONAPRE).
Finalmente, informaron que hace dos semanas consignaron un informe detallado ante el despacho de la alcaldesa Ana Fuentes, sin recibir respuesta hasta la fecha. Por tal motivo, exigen la presencia inmediata de las autoridades municipales para inspeccionar la infraestructura y ofrecer soluciones urgentes antes de verse obligados a tomar otras medidas de protesta.




Fotos | Juan Carlos Goitía