Conductores particulares y de líneas de transporte público que cubren las rutas hacia los municipios Punceres y Bolívar mantienen jornadas de protesta debido al crítico estado de la Troncal 10, vía estratégica que conecta a ambas jurisdicciones con Maturín. El avanzado deterioro de la capa asfáltica imposibilita el libre tránsito, obligando a los choferes a maniobrar entre profundos huecos y lagunas de agua.
Esta situación no solo ocasiona graves fallas mecánicas en las unidades, sino que arriesga diariamente la vida de los usuarios. Durante las manifestaciones, los transportistas denunciaron que llevan meses esperando respuestas concretas por parte de las autoridades gubernamentales.


«Desde las 6:00 de la mañana estamos aquí exigiendo la pronta reparación de la vialidad. Ningún ente gubernamental se ha aparecido; solo presencia policial y de la Guardia Nacional, pero ni el alcalde ni las autoridades de transporte vienen a dar la cara», resaltaron los conductores a través de las redes sociales.
Los afectados hacen un llamado contundente a las instituciones del Estado para que dejen de lado la presencia policial como solución y se concentren en enviar maquinaria y cuadrillas de asfaltado. Asimismo, subrayan la contradicción de la situación actual.


«Señores autoridades, por favor, abóquense a resolver esta situación que es de vida o muerte. Es insólito que siendo un estado petrolero contemos con una vialidad tan pésima. ¡Exigimos asfaltado ya!«.
A pesar del malestar y de las acciones de protesta pacífica registradas a lo largo de la vía, los voceros de los transportistas aclararon que las manifestaciones no buscan el bloqueo total ni perjudicar a los ciudadanos que se desplazan por la zona, reiterando que la prioridad es llamar la atención de los organismos competentes para obtener una solución definitiva e inmediata.
Fotos/Juan Goitía