Residentes de la parroquia Las Cocuizas, en Maturín, solicitan la modernización de la plaza «La Mujer«, ubicada en el sector Los Cortijos, cerca del Inces. Los habitantes manifiestan la necesidad de instalar un parque infantil y un módulo policial que resguarde el área.
Al respecto, Belkys Andrade, vecina de la comunidad, comentó que el espacio requiere un plan de embellecimiento y, en especial, un área recreativa al aire libre. «Anteriormente esta plaza contaba con sus juegos; aquí venían personas de todas las edades a disfrutar de las tardes, pero lamentablemente personas malintencionadas destruyeron el parque», lamentó.
Andrade también señaló que el lugar carece de seguridad, por lo que después de las 6:00 de la tarde queda desolado ante el temor de los residentes de ser asaltados, una situación que, según destaca, ya ha ocurrido en reiteradas ocasiones.
«Actualmente no se han reportado robos debido a que las personas evitan transitar por esta zona durante la noche; sin embargo, anteriormente los delincuentes hacían de las suyas casi a diario», afirmó.
Por su parte, Miguel Ruiz, residente de la zona, comentó que el mantenimiento del lugar corre por cuenta de los vecinos y de los estudiantes del Inces, quienes se han encargado de desmalezar el área. Sin embargo, señaló que aún se necesita pintura para la fachada y la instalación de papeleras para evitar que las personas arrojen desechos al suelo.
«A la plaza no le hace falta mucho para estar totalmente acondicionada; son detalles puntuales que ayudarían a que se vea mucho mejor. Los bancos y la estatua están en buen estado, y las áreas verdes se han mantenido gracias al gran aporte de los estudiantes del Inces con sus proyectos. Sin embargo, sería ideal que instalen un módulo policial que se encargue de la seguridad, para que así podamos venir a disfrutar del lugar a cualquier hora», concluyó.
Por ello, los residentes solicitan a las autoridades competentes ser incluidos en los planes de embellecimiento que se ejecutan en diversos sectores y avenidas de la capital monaguense.


Fotos | Juan Carlos Goitía