
Lo que debería ser un retorno tranquilo a casa tras la jornada laboral, se ha convertido en una odisea financiera para los habitantes de los sectores La Cruz y la Zona Industrial, de Maturín.
A partir de las 7:00 de la noche, el vacío dejado por las rutas de transporte público, es llenado por los denominados «carritos piratas», quienes imponen una tarifa de 250 bolívares, triplicando el costo oficial.
Mientras que el pasaje establecido en Gaceta Oficial es de Bs. 80, la escasez de unidades operativas en horario nocturno obliga a los ciudadanos a depender exclusivamente del transporte informal.

Un duro golpe al bolsillo
Steeven Lara, usuario frecuente de estas rutas, relata la inviabilidad económica de esta situación. «Mi horario de trabajo termina a las 7:00 p.m. y a esa hora ya no hay autobuses. Vivir en La Cruz me obliga a pagar diariamente Bs. 250, un monto difícil de costear. Sería oportuno que las líneas oficiales extendieran su horario de servicio», denunció.

Pero la problemática no se limita exclusivamente a la noche. Arleidis Infante señala que durante las «horas pico» el colapso del sistema es evidente.
«He llegado a esperar hasta una hora en la parada cuando no tengo el dinero para el carrito. Muchos optamos por el transporte informal no por gusto, sino por la urgencia de llegar a casa, ya que las unidades legales pasan repletas o tardan demasiado», afirmó Infante.
Para Yamilet Cabeza, la dependencia hacia los carritos ‘piratas’ ya es una costumbre arraigada en el eje de la Zona Industrial, ante la frecuencia de estos vehículos en la zona.
No obstante, advierte con preocupación que en las últimas semanas los cobros se han vuelto «excesivos», representando un golpe severo al presupuesto familiar de los maturineses.