En una operación aérea sin precedentes, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron este sábado el inicio de una «amplia oleada de ataques» dirigida contra puntos estratégicos en las ciudades iraníes de Teherán e Isfahán.
La ofensiva, que involucró a más de 80 aviones de combate, marca un punto de no retorno en el conflicto regional que ya suma más de 1.300 víctimas mortales en territorio persa.
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Objetivos militares de alto valor
De acuerdo con el comunicado oficial difundido a través de la red social X, la Fuerza Aérea Israelí centró sus ataques en desarticular la capacidad de respuesta misilística de Irán. Entre los objetivos confirmados destacan:
- Universidad Militar Imam Hossein: Sede del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), utilizada para la formación de oficiales y el ensamblaje de tecnología militar.
- Sistemas de Misiles Balísticos: Almacenes de armamento e infraestructura subterránea de comando y control.
- Plataformas de Lanzamiento: Instalaciones ubicadas en el centro y oeste de Irán que se encontraban posicionadas hacia territorio israelí.
Impacto político
La agresión conjunta, coordinada entre Israel y Estados Unidos, ha tenido consecuencias sísmicas en la estructura de poder de la República Islámica. Se ha confirmado que los bombardeos de la madrugada del sábado cobraron la vida del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, además de varios altos mandos militares.
Esta acción, descrita por Washington y Tel Aviv como una medida para «eliminar amenazas inminentes», ha desencadenado una respuesta inmediata de Teherán.
Respuesta regional y crisis humanitaria
En represalia por la muerte de su líder, las fuerzas iraníes lanzaron diversas oleadas de misiles balísticos contra Israel y bases estadounidenses situadas en puntos estratégicos de Oriente Medio.
La situación humanitaria es crítica. Organismos locales reportan que la cifra de fallecidos tras el inicio de esta campaña militar ha superado las 1.300 personas, mientras los servicios de emergencia en Teherán intentan rescatar a sobrevivientes entre los escombros de las zonas residenciales próximas a los objetivos militares.
Con información de El Universal