Alrededor de 600 estudiantes de la escuela San Francisco Lara Meléndez, ubicada en el sector Santa Inés, al sur del municipio Maturín, se ven afectados por un desborde de aguas servidas en la calle ancha de la comunidad.
Padres y representantes indicaron que la situación ha afectado a la institución por más de tres meses. A pesar de los reiterados llamados de auxilio a las autoridades competentes, hasta ahora no han recibido una solución.






“Cuando llueve, este tramo de la calle se inunda y esas aguas putrefactas se meten a la escuela. Los olores hacen que las clases sean cada vez más tormentosas; la situación afecta tanto a los niños y docentes como a quienes vendemos dulces afuera del plantel”, denunció Maribel Perdomo.
Por su parte, Daniela González, representante de una estudiante de primer grado, señaló que, debido a este grave problema de salubridad, se han visto obligados a modificar el horario escolar. Anteriormente, los alumnos asistían de 7:00 de la mañana a 12:00 de la tarde, pero ahora deben retirarse a las 10:00am, lo que perjudica su rendimiento académico.






“Traemos a los niños a las 7:00 y ya a las 10:00 tenemos que retirarlos. Queremos que los entes gubernamentales se aboquen a esta situación. Yo trabajo por la mañana y tengo que salir apurada a buscarlo porque no duran nada en la escuela”, comentó González.
Deficiencia de pupitres y mesas sillas
Otro problema que aqueja al plantel es la falta de mobiliario. Pues, los representantes detallaron que se han visto en la obligación de reparar ellos mismos los pupitres para que sus hijos puedan recibir clases sentados, ya que muchos deben sentarse en el suelo o compartir sillas.





“Los pupitres y mesas están deteriorados; cuando los niños se sientan, la ropa se les engancha. Mis hijos han llegado con picazón a la casa y la situación es fuerte. Hay niños en el piso porque faltan demasiados asientos; necesitamos ayuda urgente ante tanta deficiencia”, agregó Yanibe Ortiz.
Los representantes mencionaron que la institución presenta filtraciones cuando llueve y requiere desmalezamiento urgente, pues temen que la maleza propicie la aparición de animales venenosos que pongan en riesgo a los niños.
Fotos/Juan Goitía y anselmo Sánchez (pasante)