Un trágico incidente de violencia familiar terminó este jueves con la muerte de tres personas, incluidos dos menores de edad, en un complejo residencial ubicado en las inmediaciones de las avenidas South Rio Grande y South Texas, en el Condado de Orange, Florida. De acuerdo con el informe preliminar de las autoridades, el presunto agresor —padre de los niños— se habría quitado la vida tras cometer el crimen.
La Oficina del Sheriff del Condado de Orange asumió las investigaciones correspondientes para esclarecer los motivos que desencadenaron el suceso.
Alerta por persecución en la vía pública
El despliegue de las fuerzas del orden comenzó aproximadamente a las 18:30 horas, luego de que el centro de despacho recibiera una denuncia de emergencia sobre un hombre armado que perseguía a una mujer en plena vía pública.
Patrullas de la policía lograron interceptar y resguardar a la ciudadana a los pocos minutos en los alrededores de la zona. Tras una evaluación inicial, los oficiales confirmaron que la mujer no presentaba lesiones físicas directas, procediendo de inmediato a entrevistarla sobre la situación.
Detonaciones e intervención forzosa
Durante el interrogatorio, la mujer alertó a los agentes sobre el peligro en el que se encontraban sus hijos dentro de una vivienda cercana. Mientras las comisiones policiales se trasladaban al inmueble para verificar el estado de los menores, se escucharon múltiples detonaciones provenientes del interior de la estructura.
Ante la inminencia del peligro, el contingente policial ingresó de manera forzosa al recinto. En el lugar, los oficiales localizaron a los dos infantes gravemente heridos por proyectiles de arma de fuego. Ambos fueron trasladados de urgencia a un centro hospitalario, donde lamentablemente fallecieron poco después de su ingreso debido a la gravedad de las lesiones.
Hallazgo del agresor
Al inspeccionar la escena del crimen, los funcionarios de la Oficina del Sheriff hallaron el cuerpo sin vida del padre de los menores. El reporte médico forense preliminar determinó que la causa de su muerte corresponde a una herida de bala autoinfligida.
Hasta el momento, la corporación de seguridad mantiene bajo reserva las identidades de las víctimas y del agresor mientras avanzan las pesquisas técnicas. Asimismo, las autoridades descartaron cualquier riesgo adicional para la población del sector, asegurando que se trató de un incidente aislado de violencia doméstica.
Vía Diario 2001