Las fuertes precipitaciones de este viernes 24 de julio provocaron la inundación de más de 100 viviendas en los sectores Santa Inés 1 y 3, del municipio Maturín. Esta contingencia deja a niños, adultos mayores y familias completas en una alarmante situación de vulnerabilidad. La comunidad reporta que el colapso se debe a la ausencia de un sistema de drenajes óptimo y al abandono de la vialidad local.
Debido a la falta de respuesta oportuna por parte de las autoridades locales, los residentes gestionaron directamente la presencia de los bomberos, quienes lamentablemente no cuentan con los equipos e insumos requeridos para atender el desastre.






«Tengo aproximadamente 21 años viviendo en este sector. Esta es la avenida José Antonio Páez, que divide el sector 1 con el sector 3, la parte más baja y desasistida. Es lamentable que teniendo una construcción tan bonita como el gimnasio vertical, los entes gubernamentales sean muy pocos cuando se acercan. Nos inundamos todos sin excepción, los Bomberos vienen a cumplir con un llamado, pero no hacen más nada porque están atados de manos; no tienen ninguna herramienta para solucionar nuestros problemas. Esto lo sabe Gobernación, Alcaldía, UBCh, Consejo Comunal y todo el mundo», denunció Asdrúbal Mota, residente del sector.
Mota explicó además que las soluciones aplicadas en el pasado han sido únicamente paliativos temporales que no resuelven la falla de infraestructura de fondo, lo que ha derivado en focos infecciosos y proliferación de enfermedades.









Más de 100 viviendas se inundan cada vez que llueve
«Hace seis meses se hizo un canal para solucionar un problema momentáneamente porque había más de 100 casas bajo el agua, pero lo dejaron para todo el tiempo. Aquí el sistema de drenaje es nulo. Para que esta agua corra hay que picar por aquí y allá, meter en la calle principal un tubo de 12 pulgadas o hacer una batea para que tenga drenaje. Las calles son de tierra y el asfalto que tenemos es el ‘asfalto verde’, el monte. Hay niños enfermos con diarrea y personas de la tercera edad caminando entre el agua», añadió Asdrúbal Mota.
Por su parte, madres de la comunidad manifestaron su profunda preocupación por la salud de sus hijos pequeños y de infantes con condiciones médicas preexistentes, así como la imposibilidad de salir a realizar compras básicas o atender emergencias familiares.








«Desde hace días estoy inundada, pero exactamente hoy me inundé más, que me faltaba un poquito para que el agua me pasara para adelante. Tengo una niña que es asmática y un niño que va para 3 años. El agua la tengo completamente en toda la casa y ya se está filtrando para el cuarto donde habito con mis hijos. No puedo salir a comprar comida ni a hacer mis diligencias. Necesitamos una ayuda para la comunidad y para mis hijos, que en verdad lo necesitan», expresó Roxainys Zacarías, habitante afectada en la calle 2.
Las anegaciones en el interior de los hogares impiden realizar tareas cotidianas esenciales como cocinar o descansar, incrementando además el riesgo de accidentes domésticos debido al estancamiento de las aguas.
«Estoy muy afectada porque se me inundó mi casa y tengo a una anciana de 82 años que está enferma. Uno no puede ni siquiera hacer comida porque hacemos comida con un reverbero y, como todo eso está full la casa adentro, a uno le da miedo que le dé un corrientazo y se muera ahí. Mi casa se llena de agua cada vez que cae una lluvia por el mal estado de las calles, que son de tierra y no tienen desagüe. Nosotros mismos salimos a buscar a los bomberos porque necesitamos que las autoridades se aboquen hoy mismo, urgentemente», señaló Yesenia Lara, vecina del sector 1.





Líderes y miembros comunitarios advirtieron que el descontento social va en aumento debido a la falta de respuesta institucional prolongada durante años.
«Tengo 16 años viviendo en esta comunidad y el problema siempre ha persistido. La comunidad hoy está molesta y dispuesta a protestar en las calles. Hemos estado calmándolas, pero ya no aguantan porque están inundados, completamente colapsados. Necesitamos que se aboquen los organismos competentes inmediatamente aquí en Santa Inés», enfatizó Luis Miguel Millán, habitante del sector 3.
Los vecinos de los sectores 1 y 3 de Santa Inés reiteraron su llamado urgente a la Gobernación del estado Monagas y a la Alcaldía de Maturín para que ejecuten obras de canalización, asfaltado y drenaje de aguas pluviales, evitando que las próximas precipitaciones sigan poniendo en riesgo la integridad y el patrimonio de las familias afectadas.
Fotos/Juan Goitía