Habitantes de la calle Bomboná, en pleno centro de Maturín, denuncian que tienen más de 15 días sin agua. Manifiestan la falta de respuestas por parte de las autoridades regionales y señalan que, a pesar de estar ubicados en una zona céntrica, se sienten desasistidos en comparación con otros sectores.
La señora Yesenia Tineo, residente de la zona, expresó su molestia y destacó la dificultad económica que representa costear camiones cisterna con una pensión mínima de 130 bolívares.
«Yo tengo que pagar hasta 16 dólares para que me lleven dos tanques de agua y lo que recibo es una pensión de 130 bolívares. Tengo a mi mamá enferma con Alzhéimer y necesito agua para los baños, la comida y lavar la ropa. El gobernador me dio su palabra de que mandaría a alguien y nunca cumplió», relató Tineo.
Asimismo, Elizabeth Granado, otra vecina, agregó que en su residencia conviven ocho personas. Aseguró que el Liceo Zambrano recibe apoyo de cisternas, pero que el recurso no se comparte con la comunidad.







«Desde la Escuela Humboldt el agua no llega a las viviendas debido a la falta de presión en las tuberías. El agua es un líquido vital, indispensable para todos, especialmente para los niños y las personas mayores; sin ella no podemos vivir», afirmó Granado.
El problema se extiende hacia la zona alta de la ciudad, específicamente en el sector Alto Paramaconi. Los vecinos atribuyen la falla a problemas técnicos en la estación de bombeo. Según José Velásquez, habitante de la vía principal, la sustitución de equipos por otros de menor potencia ha dejado a cientos de familias sin el suministro básico.
«Había una bomba de 25 caballos de fuerza y pusieron una de 15 para no quedarnos sin agua, pero seguimos con la falla. Supuestamente no han podido conectar el agua de Mundo Nuevo porque faltan unas válvulas que no tiene la empresa hidrológica. Un tanque nuevo cuesta entre 300 y 400 dólares, y llenarlo son otros 16; a una familia de cinco personas el agua le dura apenas cuatro días».
Los denunciantes de La Bomboná y Alto Paramaconi hacen un llamado a las autoridades competentes para que se aboquen a buscar una solución definitiva a estas fallas que afectan la salud y la calidad de vida de los maturineses.
Fotos/Juan Goitía