La crisis de combustible en India se agrava tras el cierre del estrecho de Ormuz, generando escasez, compras de pánico y enfrentamientos en estaciones de servicio en varios estados del país.
Multitudes han tomado las gasolineras en busca de abastecimiento, mientras que disturbios relacionados con la crisis ya han dejado al menos dos personas fallecidas.
India depende en gran medida de esta ruta, por donde pasa cerca del 45 % de su suministro de petróleo y gas, lo que ha provocado que decenas de buques cargueros queden varados pese a ciertas flexibilizaciones anunciadas por Irán.
El impacto también golpea al sector comercial: hoteles y restaurantes están reduciendo horarios o cerrando por la falta de gas, con ciudades como Mumbai reportando hasta un 20% de locales afectados.
La situación refleja la fragilidad energética del país ante tensiones en Medio Oriente y el riesgo de que la crisis continúe escalando.
Vía Hispania Media TV