Un hombre de 62 años que trabajaba como delivery fue asesinado en Uruguay, tras una violenta discusión de tránsito que terminó en un ataque con un destornillador. El agresor, de 30 años, escapó, pero luego fue detenido por la Policía a pocas cuadras del lugar.
El violento hecho tuvo lugar en la ciudad de Montevideo. La víctima, identificada como Juan Carlos Mendoza discutió con el conductor de un auto.
Fuentes policiales detallaron que al llegar a un semáforo en rojo, el automovilista bajó, lo golpeó y, tras un forcejeo en el que el repartidor intentó defenderse con el casco, lo apuñaló en el abdomen con un destornillador.
“Por favor, ayuda”, alcanzó a gritar Mendoza mientras caminaba herido por la calle, perdiendo fuerzas y pidiendo auxilio.
Testigo del brutal crimen
El influencer Diego Ibáñez registró el momento y fue quien llamó a la policía y a la ambulancia. Mendoza fue trasladado de urgencia al hospital público Maciel, pero no resistió las heridas y murió poco después.
El atacante fue detenido a pocas cuadras. Según la información policial, confesó que apuñaló al delivery con un destornillador. No tenía antecedentes penales, aunque sí una indagatoria por violencia doméstica. Dijo que no asistió a la víctima porque se asustó.
De buscar seguridad en Uruguay a terminar asesinado
La historia de Juan Carlos Mendoza terminó de la peor manera. Había llegado solo a Uruguay hace seis años, convencido de que era un país seguro. Logró que su familia se sumara. Primero viajó su hijo mayor, después su esposa y su hijo menor.
“Él fue quien me dijo: ‘Hijo, vení para acá, que acá me está yendo bien’”, recordó entre lágrimas Javier Mendoza, uno de sus hijos, en diálogo con la prensa local.
“Mi papá era una persona muy trabajadora y muy tranquila. Personas del lugar dicen que cuando pasó, él estaba disculpándose con el señor. No era para que hubieran pasado a los hechos como sucedió”, agregó.
El crimen de Mendoza generó una fuerte reacción entre los repartidores de Pedidos Ya, que este martes se movilizaron frente a la Torre Ejecutiva, la sede del gobierno uruguayo. “Es parte de la sociedad en la que nos estamos convirtiendo”, advirtió Juan Pintos, de la Unión de Trabajadores de la app.
“Las amenazas a los deliverys son diarias. Hay un número importante de personas armadas en vehículos, no solo con cuchillos, también con armas de fuego. Muchas veces nos amenazan cuando rebasamos un auto”, relató en los medios locales.
Vía | LM