
Habitantes de diversos sectores de Maturín, así como comerciantes, denuncian la inestabilidad del Sistema Eléctrico Nacional en la entidad. Según los reportes, los frecuentes racionamientos no son el único problema; ahora, los cortes vienen precedidos o seguidos de violentas fluctuaciones de voltaje que están comprometiendo la operatividad de los negocios y la integridad de los hogares monaguenses.
«Ya no solo es que nos quiten la luz por cuatro o cinco horas, sino que cuando regresa o antes de irse, los bajones son tan fuertes que queman lo que esté conectado. Hemos perdido neveras, televisores y aires acondicionados porque el voltaje sube y baja sin previo aviso, y no hay protector que aguante tanto impacto», denunció Hernán Camacho, vecino afectado del casco central.


La situación ha escalado a niveles críticos en las zonas residenciales que dependen de sistemas de bombeo independientes. Sectores populares y urbanizaciones han reportado que las constantes variaciones de energía, han terminado por quemar los motores de las bombas de los pozos subterráneos, dejando a cientos de familias sin acceso a agua potable, lo que suma una crisis de servicios públicos sobre otra.
«Exigimos que las autoridades de la Corporación Eléctrica Nacional publiquen de inmediato un cronograma de cortes programados para el estado Monagas. Si la población está prevenida y sabe a qué hora se interrumpirá el flujo, podemos desenchufar los equipos a tiempo y evitar que se sigan destruyendo nuestros bienes y la infraestructura hídrica de las comunidades», enfatizó Eloísa Hernández.
Fotos | Juan Goitía