Hay una gran expectativa entre los habitantes de Maturín, quienes aguardan los anuncios económicos que realizará la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, al considerar que este incremento es una medida de extrema urgencia para frenar el deterioro del poder adquisitivo.
Sin embargo, al consultarles cuál es la acción inmediata que debe tomar el Estado, todos piensan y dicen al unísono: supervisión a los locales comerciales para que no aumenten los productos de primera necesidad.





Los ciudadanos manifiestan que el costo de la vida ha sobrepasado los ingresos actuales, dificultando incluso el acceso a servicios básicos y educación. La sensación general es que la economía familiar se encuentra en un punto grave, donde el sustento diario se ha convertido en un desafío constante.
«Este aumento es muy necesario porque realmente la canasta básica nos está ahogando a todos y los que tenemos hijos en las universidades y en los colegios nos cuesta bastante» señala Yanitza Guerrero, docente de la entidad.



Plan de fiscalización en los comercios
Sin embargo, la esperanza se mezcla con el escepticismo. Los entrevistados coinciden en que un aumento salarial, por sí solo, no es suficiente si no viene acompañado de un control real sobre los precios de los productos básicos, pues, existe el temor recurrente ya que cualquier ajuste sea absorbido de inmediato por una nueva escalada de precios en los comercios.
«Estamos a la expectativa de qué es lo que va a suceder porque, como ya no es algo raro que aumentan un poquito el sueldo y aumenta la cesta básica, entonces nunca hay como algo estándar. Estamos como bloqueados y nos afecta a todos los venezolanos», agrega Idalia García, maturinés.




El gran llamado que hace la población monaguense es claro: un monitoreo exhaustivo en los supermercados y medidas que garanticen que el nuevo salario se traduzca en una mejora real de la calidad de vida. Los maturineses esperan que, en esta ocasión, el anuncio nacional logre establecer un equilibrio que permita a las familias cubrir sus necesidades fundamentales de manera estable.
Fotos/Juan Goitía/Anselmo Sánchez (pasante)