El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este sábado que la Casa Blanca no tiene prisa por concretar un acuerdo de paz con Irán, argumentando que la prioridad de su administración es consolidar un tratado favorable para Washington, aun cuando reconoce el impacto económico que el conflicto mantiene sobre la población estadounidense.
«Esto va lentamente, lleva mucho tiempo. No tengo prisa», declaró el mandatario durante una entrevista concedida a la presentadora Lara Trump para la cadena Fox News. «Los precios de la gasolina van a bajar con fuerza (cuando haya acuerdo), pero si uno tiene prisa, no va a conseguir un buen trato», precisó.
Durante el encuentro, grabado el pasado jueves, el líder republicano no hizo alusión a la «decisión final» sobre la contraoferta iraní que —según reportes de prensa— evaluaría con su gabinete de seguridad. No obstante, ratificó que cualquier resolución diplomática exige dos garantías innegociables: la reapertura permanente del estrecho de Ormuz y el bloqueo absoluto al desarrollo de armamento atómico por parte de la república islámica.
Disuasión militar como estrategia de negociación
Trump enfatizó que, aunque considera a los negociadores iraníes como «buenos» contendientes en la mesa, es Washington quien posee la ventaja estratégica tras las recientes operaciones en Medio Oriente.
«Poco a poco, pero con seguridad, estamos consiguiendo lo que queremos, y si no lo conseguimos, terminaremos de otra manera», advirtió el mandatario.
Esta postura coincide con los señalamientos del secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien ratificó este mismo sábado que el Pentágono mantiene sus capacidades operativas listas para reanudar las acciones ofensivas si las vías diplomáticas fracasan. Asimismo, el mandatario insistió en que las incursiones aéreas ejecutadas por EE. UU. contra infraestructura clave del programa nuclear iraní en el verano de 2025 fueron determinantes para frenar el desarrollo de armas de destrucción masiva en la región.
Las delegaciones de Washington y Teherán acumulan semanas de intensas gestiones diplomáticas para poner fin a las hostilidades que iniciaron a principios de año. El proceso se desarrolla bajo un cese al fuego decretado de manera unilateral por la Casa Blanca. Sin embargo, la tregua mantiene un carácter frágil debido al registro de incidentes armados y ataques limitados recurrentes en las aguas colindantes con el Golfo Pérsico.
Vía Globovisión