Japón es reconocido mundialmente por sus tradiciones relacionadas con el bienestar, la longevidad y el cuidado personal, lo cual logran con una alimentación especial en donde la apariencia de la piel de muchas mujeres japonesas es caracterizada por su luminosidad, uniformidad y aspecto saludable a lo largo de los años.
Aunque no existe un alimento milagroso capaz de detener el envejecimiento, diversos especialistas coinciden en que la alimentación desempeña un papel importante en la salud de la piel, pues los nutrientes que se consumen diariamente pueden influir en factores como la hidratación, la elasticidad y la protección frente al daño oxidativo.
Uno de los pilares de la alimentación japonesa es el pescado, especialmente variedades como el salmón, la caballa y el atún y estos alimentos aportan ácidos grasos omega-3, nutrientes que ayudan a mantener la barrera natural de la piel y favorecen una apariencia más hidratada. Además, contienen proteínas de alta calidad necesarias para la regeneración celular.
Las algas marinas, el té verde, las verduras de hoja verde y los alimentos fermentados también forman parte habitual de la dieta japonesa, pues las algas son fuente de minerales, mientras que el té verde aporta catequinas, compuestos antioxidantes que ayudan a combatir los radicales libres.
Vía VTV