La India restringió este martes la venta de jarabes para la tos en farmacias autorizadas, especialmente en las aldeas del país, una medida que llega tras la detención del propietario de una farmacéutica investigada por el fallecimiento por intoxicación de al menos veinte niños el pasado mes de octubre.
El Gobierno espera que esta medida promueva la distribución y venta responsable de jarabes para la tos, al tiempo que garantiza un mayor cumplimiento de las normas regulatorias en todo el país.
Algunos jarabes para la tos figuraban anteriormente en una lista de exenciones según la normativa sobre medicamentos, lo que permitía su venta sin receta como remedios caseros bajo una regulación más flexible.
La normativa se centra especialmente en las aldeas porque, hasta ahora, la legislación india incluía una excepción legal que permitía la venta de estos jarabes en pequeños pueblos de menos de 1.000 habitantes, sin exigir al vendedor ningún tipo de licencia oficial de farmacia.
La restricción gubernamental busca endurecer el control sobre la industria después de que, el pasado octubre, el jarabe Coldrif, fabricado por Sresan Pharmaceutical Manufacturer, fuera vinculado al fallecimiento por insuficiencia renal aguda de al menos una veintena de niños en el estado central de Madhya Pradesh, un caso que derivó en la detención de su propietario, G. Ranganathan.
La principal sospecha, al igual que en casos anteriores, recae en la contaminación del jarabe con dietilenglicol (DEG), un disolvente industrial tóxico que puede ser utilizado como sustituto más económico del propilenglicol, un ingrediente seguro.
El DEG es altamente tóxico para los humanos y provoca insuficiencia renal aguda, especialmente letal en niños.
Vía Venevisión