Siete funcionarios del hospital Dr. Luis Razetti de Barinas fueron aprehendidos por el caso de un bebé que resultó con quemaduras de tercer grado, tras la caída de una lámpara de calor, la cual cayó sobre el cuerpo del neonato que se encontraba recluido en el centro asistencial.
El caso fue denunciado por el progenitor a través de las redes sociales.
La detención de los trabajadores fue llevada a cabo por funcionarios de la Policía Municipal de Barinas (PMB).
Mediante un boletín de prensa, el organismo informó que los detenidos fueron: Maribel Pérez, Harry Sánchez, Yellimar Neira, Loida Zapata, Nohelia Solórzano, Yismary García y Belmary Ciro.
Se conoció que se designó un fiscal del Ministerio Público para la investigación correspondiente del caso y a los aprehendidos se les acusa presuntamente de lesiones intencionales graves cometidas bajo la modalidad de negligencia e imprudencia profesional.
Comunicado
El gremio médico fijó posición en relación al caso solicitando una una investigación «con apego irrestricto al debido proceso, la presunción de inocencia y el rigor técnico-científico que amerita el análisis de un hecho fortuito o accidente médico».
A través de un comunicado, la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, filial Barinas, manifestó la solidaridad con los familiares y aseguró la calidad humana, vocación y rectitud del la rectitud y la calidad humana y profesional del Dr. Harry Sánchez, jefe del área de neonatología, así como del equipo de salud involucrado.
«La Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, Filial Barinas, fija posición institucional ante el lamentable hecho ocurrido recientemente en nuestra entidad, donde un recién nacido sufrió quemaduras por la exposición a una lámpara durante un procedimiento asistencial. Como gremio cuyo compromiso primario es la protección, la salud y el bienestar integral de la infancia venezolana, expresamos nuestra profunda consternación y la más sincera solidaridad con la familia del recién nacido en estos momentos de alta vulnerabilidad», se expresa en la masiva.
«Fieles al principio fundamental del ejercicio médico de no hacer daño (primum non nocere), comprendemos y compartimos el dolor que genera cualquier eventualidad adversa en la atención neonatal. Reafirmamos que la vocación médica y del personal de salud está guiada inequívocamente por el espíritu de salvar vidas y velar por el bien supremo de los pacientes.
Ante las acciones judiciales y detenciones en curso, manifestamos nuestra preocupación. Reiteramos la solvencia idónea, la rectitud y la calidad humana y profesional del Dr. Harry Sánchez, así como del equipo de salud involucrado».