Pauline Kana, una ciudadana estadounidense de 99 años y 274 días de edad, inscribió oficialmente su nombre en las páginas de la organización Guinness World Records al convertirse en la persona más longeva del mundo en realizar crowd surfing (desplazamiento sobre los brazos del público) durante un concierto de música en vivo.
La hazaña se consolidó el mes pasado en el estado de Texas, durante la presentación del cantante de música country-rock Brantley Gilbert. El intento formal fue impulsado por su nieto, el creador de contenido Ross Smith, con el firme propósito de ayudar a Kana a cumplir su deseo de ser “la mejor del mundo” en una disciplina.
Una travesía sobre la multitud
De acuerdo con el informe de Guinness World Records, el propio Brantley Gilbert fue el encargado de presentar a la emblemática abuela ante los miles de asistentes antes de iniciar la dinámica. Con la coordinación de los equipos técnicos, Kana fue colocada de forma segura sobre una camilla rígida y elevada por los brazos de la audiencia.
Durante el trayecto hacia el frente de la tarima, impulsado por el movimiento sincronizado del público que coreaba al unísono «Granny, Granny, Granny», la nonagenaria soltó los laterales de la estructura para agitar los brazos en señal de festejo. Al llegar a la zona de seguridad, Kana subió al escenario principal vistiendo una camiseta con la frase «Old’s Cool» (Lo viejo es genial) y celebró bailando junto a su nieto. La organización certificó el récord tras constatar que la camilla se mantuvo suspendida en el aire durante toda la secuencia sin interrupciones.
Del impacto viral al reconocimiento oficial
La obtención de esta marca no representa un hecho aislado para la familia. Ross Smith y su abuela, popularmente conocida en internet bajo el seudónimo de “Gangster Granny”, conforman una de las duplas más exitosas de las redes sociales, acumulando cerca de 25 millones de seguidores en TikTok y 4 millones en Instagram.
El perfil digital de Kana destaca por su enfoque humorístico e irreverente, participando en contenidos que van desde interacciones cómicas con figuras de la WWE hasta apariciones en estadios de béisbol. Desde la perspectiva institucional de Guinness, el éxito del canal radica en la genuina complicidad intergeneracional de ambos y la disposición de la abuela para sumarse a desafíos poco convencionales.
Reflexiones sobre la fama tardía
En declaraciones recogidas por la entidad oficial a partir de una entrevista concedida por Kana al medio Press Pass LA, la nueva recordista reflexionó sobre el impacto de la exposición mediática en su cotidianidad, calificando la experiencia como «un torbellino en el mejor de los sentidos».
Para una generación que creció al margen de los formatos de la televisión y el internet, Kana admitió que la atención masiva le resulta «surrealista». No obstante, manifestó su profunda satisfacción al saber que el contenido producido junto a su nieto sirve de inspiración global para promover la risa, la amabilidad y el fortalecimiento de los vínculos familiares con los adultos mayores. Tras la validación del concierto, la organización hizo entrega formal del pergamino que acredita el hito internacional.
Vía Caraota Digital