Un puesto de fuegos artificiales ubicado cerca de Broken Arrow, Oklahoma, se incendió por completo a pocas horas de haber abierto sus puertas al público. El siniestro provocó la detonación en cadena de mercancía valorada en aproximadamente 60.000 dólares. A pesar de la magnitud de las explosiones, las autoridades confirmaron que no se registraron personas lesionadas.
El incidente ocurrió en las inmediaciones de la calle Kenosha y la avenida South 236th East, en el condado de Wagoner. Los videos del suceso se volvieron virales en las redes sociales, mostrando cómo las llamas consumieron rápidamente la estructura mientras la pirotecnia estallaba de manera consecutiva.
Un fallo eléctrico como hipótesis principal
La Oficina del Jefe de Bomberos del Estado de Oklahoma inició las investigaciones para determinar el origen de la emergencia. Aunque no hay un veredicto definitivo, los primeros hallazgos apuntan a que el fuego fue completamente accidental.
“Nuestra determinación preliminar es que se trata de un incendio accidental. Creemos que algo falló o tuvo un mal funcionamiento en el sistema de iluminación eléctrica”, indicó Judah Sheppard, agente jefe de investigaciones, en declaraciones recopiladas por el medio News 9.
El impacto en un negocio familiar con 30 años de trayectoria
El puesto afectado pertenece a Pyromaniacs, una empresa familiar dedicada a la venta de fuegos artificiales desde hace casi tres décadas. El propietario del negocio, Phillip Basse, detalló que el incendio comenzó apenas 15 minutos después de que los empleados terminaran su jornada laboral y abandonaran el recinto.
“Es una bendición que nadie resultara herido. Los fuegos artificiales se pueden reemplazar, pero una vida no”, afirmó Basse, aliviado de que su personal de seguridad nocturna se encontrara fuera de la carpa al momento del estallido.
Curiosamente, el siniestro ocurrió el mismo día en que el comercio inauguraba su temporada de ventas de cara a las celebraciones del 4 de julio (Día de la Independencia de EE. UU.).
Planes de reapertura tras la emergencia
A pesar de las cuantiosas pérdidas materiales, la familia Basse aseguró que el establecimiento cumplía rigurosamente con todas las normativas de seguridad exigidas por la ley:
- Disponibilidad de extintores en puntos clave.
- Múltiples vías de acceso y evacuación (dos entradas y dos salidas).
- Señalización visible de prohibición de fumar dentro y cerca de la carpa.
La prioridad de la empresa ahora es la reactivación de sus operaciones para cumplirle a sus clientes. Mientras planean la reconstrucción y reapertura de este puesto en los próximos días, Pyromaniacs continuará atendiendo con normalidad en sus otros tres puntos de venta distribuidos en Bixby y McAlester.
Con información de Pulzo.com