El Sistema de las Naciones Unidas (ONU) en Venezuela procedió a la instalación de tres hospitales de campaña en el estado La Guaira con el objetivo de descentralizar la atención médica urgente y estabilizar en el terreno a los heridos afectados por el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 registrado el pasado miércoles.
El coordinador residente de la ONU en el país, Gianluca Rampolla, explicó en declaraciones exclusivas a la agencia EFE que la estrategia operativa busca contener la contingencia en el propio litoral central, evitando el traslado masivo de pacientes hacia los centros sanitarios de la ciudad de Caracas, una dinámica que comenzaba a saturar la capacidad de respuesta de instituciones de la capital como el Hospital Vargas y el Hospital Dr. Domingo Luciani.
Despliegue habitacional y soporte logístico
En coordinación directa con las autoridades venezolanas, la ONU inició el levantamiento de «refugios multiservicios» equipados con sistemas sanitarios fijos y comedores comunitarios para garantizar la asistencia humanitaria a la población que perdió sus viviendas.
El plan de contingencia contempla tres ejes de acción inmediata:
- Cercanía comunitaria: Los complejos habitacionales de emergencia se ubicarán en los perímetros adyacentes a las zonas de desastre para evitar desplazamientos largos y mantener el arraigo de los ciudadanos.
- Abasto e infraestructura hídrica: Se confirmó el arribo de un puente aéreo con 20 toneladas de ayuda humanitaria, que incluye de forma prioritaria insumos técnicos para la potabilización y distribución segura de agua.
- Evaluación de estructuras: Los equipos técnicos y las fuerzas de tarea internacionales mantienen el monitoreo en los cuadrantes de colapso urbano, dado que aún restan edificaciones multifamiliares por inspeccionar para descartar la presencia de sobrevivientes confinados.
Balance oficial de la contingencia
La magnitud de la catástrofe fue actualizada este sábado por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, quien fijó el balance oficial de víctimas en 1.430 fallecidos, 3.238 heridos registrados y un total de 3.142 familias declaradas en situación de damnificadas.
Para hacer frente a la crisis, el viceministro para Europa y América del Norte, Oliver Blanco, informó el despliegue en el terreno de más de 1.600 rescatistas y especialistas internacionales de diversas delegaciones del mundo, quienes trabajan en conjunto con las brigadas nacionales. Paralelamente, los comités de gestión social reportaron la distribución nocturna de 2.600 toneladas de alimentos y agua potable en los sectores más vulnerables de la entidad costeña.
Vía El Nacional