
A una semana de los devastadores terremotos que azotaron al país, rescatistas nacionales e internacionales trabajan a contrarreloj tras detectar señales de vida entre los escombros del edificio OPP22, ubicado en el sector Los Cocos de Caraballeda (estado La Guaira).
El hallazgo se produjo en horas de la noche del martes, justo cuando las brigadas se disponían a concluir las operaciones de la jornada en las inmediaciones de la Plaza Tanaguarena. En ese momento, el clamor de un padre que buscaba a su hija de 25 años atrapada propició un milagro: un sonido proveniente de las profundidades de la estructura colapsada obligó a reanudar las labores de inmediato.
Monitoreo acústico confirma los golpes bajo el escombro
Ante la sospecha de sobrevivientes, equipos de rescate de Estados Unidos desplegaron dispositivos de escucha de alta sensibilidad geotécnica. La cronología de los hechos se desarrolló de la siguiente manera:
- El llamado: Los especialistas solicitaron a la persona atrapada que emitiera una señal acústica específica para confirmar su estado.
- La respuesta: El dispositivo de rescate captó con precisión tres golpes debajo de las placas de concreto.
- La movilización: La confirmación de vida motivó el despliegue de turnos rotativos para mantener las labores de excavación durante toda la madrugada.
Una carrera contrarreloj en La Guaira
Pese al optimismo inicial, las condiciones del terreno han complicado las operaciones de salvamento. Entrada la mañana de este miércoles, los cuerpos de seguridad y brigadas internacionales aún no han logrado precisar el punto exacto de origen de las señales debido a la inestabilidad de la estructura y el volumen de material compactado.
Sin embargo, los rescatistas e ingenieros civiles se mantienen firmes en el lugar, removiendo escombros de forma manual y con maquinaria ligera para intentar extraer con vida a la ciudadana.
Con información de Primicia