Se llama Tsunami y tiene 9 años. Es un Border Collie perteneciente al Cuerpo de Bomberos de Caracas que durante una semana trabajó sin descanso entre los escombros de edificios derrumbados en Caracas y La Guaira, localizando sobrevivientes tras los terremotos del 24 de junio cuando las esperanzas de muchas familias comenzaban a desvanecerse.
Su historia se viralizó en todo el mundo y lo convirtió en uno de los símbolos más emotivos de la tragedia venezolana.
Ahora, según informaron sus responsables, este perro al que millones llaman «el héroe de Venezuela» ha entrado en un merecido retiro temporal.
De la crueldad al heroísmo
Lo que pocos sabían cuando Tsunami comenzó a aparecer en videos y fotografías de los rescates es que este perro conoció lo peor de los seres humanos antes de salvar a ninguno de ellos.
Durante años fue víctima de maltrato extremo: lo mantuvieron amarrado a la intemperie, sin alimentación adecuada, hasta que su cuerpo se llenó de sarna y perdió prácticamente todo su pelaje.
Fue gracias a la denuncia de la comunidad que un grupo de personas lo rescató, le dio una segunda oportunidad de vida y le permitió conocer por primera vez el amor, la empatía y el cuidado de otros seres, informó la cadena RT.
Sus rescatadores lo llamaron Tsunami. Lo entrenaron en labores de búsqueda y rescate en desastres naturales, lo incorporaron al Cuerpo de Bomberos de Caracas y pasó a integrar también la organización Perros Extremos, dedicada al adiestramiento de caninos para labores de salvamento.
Su primera gran prueba llegó en 2022, cuando junto a su compañero, el rescatista Jorge Beens, logró salvar a varias víctimas atrapadas tras el deslave en Las Tejerías, estado Aragua.
También ha participado en operativos de rescate en otros países a donde han acudido equipos venezolanos de apoyo.
Una semana entre escombros
Tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el centro-norte del país el 24 de junio, Tsunami fue desplegado de inmediato.
Sus primeras labores comenzaron en la parroquia San Bernardino del Distrito Capital, específicamente en las Residencias Rita, un edificio de ocho pisos que colapsó por completo durante los sismos, donde logró ubicar a varios sobrevivientes tras un proceso de intensa búsqueda entre los escombros.
Posteriormente fue trasladado a La Guaira, la región más golpeada por los terremotos y declarada zona de desastre, donde continuó su misión identificando tanto sobrevivientes humanos como mascotas domésticas atrapadas bajo las ruinas.
El trabajo no es sencillo: en cada búsqueda, Tsunami se expone a caminar sobre vidrios rotos, ladrillos, clavos y hierros sueltos que le causan heridas en las patas.
Para protegerlo, sus responsables le colocan adhesivos especiales e incluso zapatos diseñados para superficies de alto riesgo.
Al final de cada jornada, el perro terminaba sumamente agotado, aunque sin señales de rendirse.
Estafas en su nombre
La fama de Tsunami también atrajo a personas malintencionadas. Co
Aparecieron cuentas falsas en redes sociales que pedían dinero supuestamente para ayudarlo.
Sus responsables salieron al paso de inmediato, denunciando las estafas y aclarando que Tsunami se encontraba en perfecto estado y que ninguna de esas solicitudes era legítima.
«Esta es su última misión»
Tras una semana de trabajo ininterrumpido, de día y de noche, el Cuerpo de Bomberos de Caracas y el rescatista Jorge Beens anunciaron que Tsunami había entrado en labores de descanso y retiro temporal.
«Esta es su última misión», declaró Beens en varias entrevistas, aclarando que aunque el perro aún tiene energía, su deseo es que de ahora en adelante se dedique a descansar, jugar y disfrutar del amor que le fue negado en sus primeros años de vida.
Los terremotos del 24 de junio han dejado hasta el miércoles 2.295 personas fallecidas, 11.267 heridas y decenas de miles de desaparecidas.
En medio de tanto dolor, la historia de Tsunami se ha convertido para muchos en uno de los pocos motivos de esperanza y emoción que ha dejado esta tragedia.
Vía Alertas24