El astro francés Kylian Mbappé aseguró este jueves que los Bleus todavía tienen camino por recorrer en el Mundial, luego de la victoria 2-0 sobre Marruecos en los cuartos, y que el equipo no puede permitirse relajarse pese a haber alcanzado las semifinales.
«Estamos en semifinales. Todavía queda un largo camino y somos conscientes de que lo que nos espera es aún más duro que lo que hemos pasado, pero estamos preparados. Estamos preparados para afrontarlo todo y ver el partido de mañana para saber contra quién vamos a jugar (en semifinales)», dijo Mbappé en declaraciones al canal M6.
El capitán francés, quien sumó su octavo gol e igualó a Messi en el camino por la Bota de Oro del Mundial, destacó la importancia de mantener la concentración después de la victoria sobre los marroquíes, un partido en el que fue sustituido en el minuto 77 tras recibir un golpe en el tobillo.
«Estoy bien, recibiendo un golpe, pero estoy bien. Creo que en ese momento JP (Jean-Philippe Mateta) estaba más preparado que yo para jugar los últimos quince minutos, así que yo salgo y él entra. Ha entrado muy bien, incluso podría haber marcado, así que es muy positivo».
Mbappé, captado con una bolsa de hielo en el tobillo tras el encuentro, explicó que Francia mantiene intacta su ambición y que la única forma de pensar en relajarse será después de alcanzar el objetivo.
«No sé si es una misión, creo que es el término más fácil de usar. Creo que nosotros somos conscientes de que solo hay una manera de relajarse, y es ganar. Mientras no lo hayamos hecho, no veo por qué habría que relajarnos».
El capitán francés también se refirió a la eliminación de su amigo Achraf Hakimi, lateral marroquí con quien compartió vestuario en el Paris Saint-Germain, y reconoció que la situación será diferente cuando ambos vuelvan a encontrarse fuera del terreno de juego.
«Estoy aquí para ganar y él también estaba aquí para ganar (…) Es un amigo muy cercano para mí, pero aquí no hay sentimientos», puntualizó.
Vía Globovisión