Habitantes de Maturín continúan en las calles para protestar contra los frecuentes cortes eléctricos. Los afectados, pertenecientes a unos 25 urbanismos de la Zona Industrial incluyendo Las Marías I, II y III, Las Carolinas, El Campito Simón Bolívar, Moriche, Laguna Paraíso y El Faro, manifestaron que los apagones superan las cinco horas diarias. Esta situación se agrava por fluctuaciones constantes y la falta de respuestas institucionales.
Durante la protesta, la vecina Carolina Alcalá denunció el severo impacto de la crisis en la calidad de vida, los salarios y el sector salud. Además, detalló que los cortes, que a veces ocurren de forma fraccionada en lapsos de una hora o menos, han quemado electrodomésticos como neveras, televisores y aires acondicionados.





«La ciudadanía ha salido a las calles y no regresará a sus hogares hasta que se resuelva la crisis eléctrica. Exigimos una movilización permanente. ¡Basta de humillaciones, abandono y desinterés! Han golpeado nuestros salarios y nuestra dignidad humana. Los servicios públicos están colapsados: no es solo la electricidad, es también el desabastecimiento de agua y el deterioro de la salud».
Alcalá también destacó la crítica situación que se vive en los centros médicos de la localidad cuando ocurren las interrupciones del servicio eléctrico.
Quema de transformadores
Por su parte, el vecino Rafael Trujillo profundizó en la problemática específica de los transformadores en la Zona Industrial, explicando que tras un impacto de la tormenta eléctrica se dañaron tres transformadores en Las Carolinas, y aunque un personal acudió a realizar labores, solo dejaron habilitado el servicio a 110 voltios sin reponer los equipos necesarios.
«El equipo técnico asistió, realizó una reparación parcial y dejó el servicio limitado a 110 voltios. Aunque aseguraron que el trabajo estaba concluido, no han regresado. Al solicitar información, la respuesta recurrente es la falta de equipos. Considero que la escasez no es una justificación válida para paralizar la solución; en su lugar, se deberían gestionar o fabricar localmente. Nuestro país cuenta con los recursos necesarios para producir transformadores, vehículos y cualquier insumo requerido».





Asimismo, Trujillo resaltó que esta crisis afecta de forma profunda a los hogares que albergan a adultos mayores, niños pequeños y personas enfermas, subrayando que la protesta en las calles es fundamental porque quedarse en casa solo quejándose no soluciona el problema.
En la misma línea, la vecina Carmen Luisa Perdomo de 81 años y residente de la urbanización Laguna Paraíso, recalcó el descontento generalizado ante los constantes cortes diarios de luz y agua, los cuales dificultan profundamente la cotidianidad bajo las altas temperaturas de la región.
«Expresamos nuestro profundo rechazo ante los racionamientos eléctricos que vivimos diariamente en Maturín. Como persona de 81 años que padece de hipertensión arterial, sufro gravemente las consecuencias del calor extremo debido a cortes de luz que se extienden entre 5 y 6 horas todos los días. Es inaceptable que las autoridades evadan su responsabilidad justificando la crisis con factores climáticos. Esta situación es insostenible y pone en riesgo nuestra salud».
Los manifestantes reiteraron su rechazo a medidas paliativas como bonos o bolsas de comida y exigieron respuestas contundentes por parte de las autoridades competentes para restablecer de manera definitiva los servicios de electricidad y agua, además de garantizar salarios dignos y respeto a la calidad de vida de todos los ciudadanos.
«Nosotros no necesitamos que nos traigan una bolsa de Clap, nosotros no necesitamos un bono, nosotros necesitamos que se nos cumplan nuestros servicios públicos, que se nos cumplan nuestro derecho salarial y que ya en Venezuela se presente una mejor calidad de vida y un respeto para nuestra dignidad y para nuestro peculio, para todos nosotros».
Fotos/Juan Goitía