Un temporal causado por el paso de los ciclones Luis, Maymay y Dolphin, sumado a las lluvias del monzón, deja un saldo total de más de 50 fallecidos y millones de afectados.
Las severas inundaciones y los deslaves golpean con fuerza a Birmania, India y Filipinas, donde los equipos de emergencia intentan atender a las poblaciones aisladas mientras los niveles del agua continúan en ascenso.
El impacto más devastador en pérdidas humanas durante la última semana se concentra en Birmania, con 23 decesos, seguida de Filipinas con 21 víctimas mortales e India con siete fallecidos.
Filipinas enfrenta una de las situaciones más complejas de la región, con cerca de cuatro millones de ciudadanos afectados. Por su parte, la crecida de los ríos en las provincias chinas obligó a la evacuación preventiva de un gran contingente de residentes hacia zonas seguras para evitar una tragedia mayor ante el desbordamiento de los cauces fluviales.
La comunidad científica internacional prevé que la crisis meteorológica empeore drásticamente durante el último trimestre del año. La consolidación estimada de un fenómeno de El Niño catalogado como «muy fuerte» amenaza con multiplicar la intensidad de las tormentas ciclónicas sobre la cuenca del Pacífico y elevar el riesgo de catástrofes naturales en los próximos meses.
Vía VTV