La actriz venezolana, Diana Marcoccia, quedó en el ojo del huracán después de compartir imágenes de su hijo Noah, de tres años, utilizando un vestido de princesa.
Lo que para la también creadora de contenido formaba parte de la libertad y espontaneidad de la infancia terminó provocando una ola de comentarios y opiniones divididas sobre la manera en que está criando al pequeño.
¿Por qué la actriz recibió críticas?
La controversia comenzó luego de que Marcoccia mostrara a su retoño utilizando dicho vestido, pues, muchos consideran que los padres deben establecer límites más definidos respecto a determinados juegos o formas de expresión durante la primera infancia.

Algunos de los comentarios cuestionaron que un niño de tres años fuera presentado públicamente con este tipo de vestimenta y plantearon que los menores no deberían ser involucrados tan temprano en discusiones relacionadas con identidad y género.
La situación incluso llegó a generar burlas dirigidas hacia el pequeño, una reacción que provocó que Marcoccia alzara la voz en redes sociales.



Diana defiende la libertad de su hijo
Frente a las críticas, la posición de quienes respaldan a Marcoccia parte de una idea diferente y es la de que la ropa, los juegos o los personajes que un niño disfruta no necesariamente determinan su identidad.
Desde esta perspectiva, permitir que Noah explore sus preferencias a través del juego no significa imponerle una identidad, sino darle espacio para expresarse durante una etapa en la que la imaginación ocupa un papel fundamental.
“Me dio mucha tristeza, no por él porque él estaba feliz, sino por lo temprano que podemos ponerles límites a los niños. Él no ve un vestido de princesa, él ve un disfraz. Los adultos somos los que empezamos a enseñarles lo que es para niño y para niña”, mencionó en sus redes sociales.
“Yo solo quiero abrazar a esas mamás que tienen un hijo que les gusta jugar con un tutú o una hija que lo único que quiere jugar es con carritos porque al final son niños y los niños juegan”, apuntó.
Vía Meridiano