El presidente Abelardo de la Espriella ofreció este lunes su primera alocución presidencial tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el pasado 10 de agosto. El mandatario inició su mensaje con un minuto de silencio por las víctimas y presentó un informe detallado sobre la devastación que afecta a 15 departamentos y 450 municipios, lo que equivale a un tercio del territorio colombiano.
Durante la transmisión, el jefe de Estado presentó el balance preliminar unificado sobre el impacto del evento telúrico a escala nacional, detallando los daños en vidas humanas e infraestructura:
- Víctimas humanas: 289 personas fallecidas, 4.187 heridos y 143 desaparecidos.
- Zonas con mayor número de fallecidos: Valle del Cauca (163) y Risaralda (104).
- Población afectada: Más de 120.000 familias impactadas en todo el país.
- Infraestructura residencial: 26.945 viviendas totalmente destruidas y 12.000 averiadas.
- Infraestructura pública: 285 centros de salud y más de 2.800 planteles educativos con afectaciones.
En el ámbito económico, De la Espriella reveló que, según modelos preliminares de una firma consultora privada para Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas, las pérdidas ascienden a 30 billones de pesos (COP 24,5 billones en edificación y COP 5,5 billones en infraestructura).
Aunque en Chocó el impacto monetario es menor, el presidente lo catalogó como el territorio más golpeado en materia humanitaria, por lo que exigió la puesta en marcha de un «Plan Marshall» que salde las deudas históricas con la región.
Como pilar de la respuesta estatal, el mandatario anunció el lanzamiento de los planes de «Vivienda Milagro», cuya ejecución fue encomendada al ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán. Para financiar y agilizar la recuperación, hizo un llamado directo al sector bancario para que reduzca sus tasas de interés y convocó a los empresarios de la construcción a donar sus utilidades en las obras que se ejecuten en las zonas de desastre.
Asimismo, ratificó que en los próximos días decretará la emergencia económica y social para gestionar los recursos necesarios.
En materia diplomática, el jefe de Estado destacó el despliegue de 138 rescatistas extranjeros procedentes de Estados Unidos, Ecuador e Israel, en el marco de la reactivación de relaciones bilaterales con este último país. De la Espriella agradeció el respaldo de las 21 naciones que han ofrecido cooperación internacional.
Finalmente, el gobernante advirtió sobre el estricto seguimiento a los fondos públicos asignados a la contingencia: «No hay en mi gobierno tolerancia alguna con la corrupción, el que le meta la mano a la plata pública será castigado con severidad», enfatizó, al tiempo que confirmó que el Gabinete Ejecutivo mantendrá la presencia institucional coordinada en las regiones afectadas.
Vía Globovisión