Vecinos del sector Las Cocuizas de Maturín denuncian que suman más de dos meses sin servicio de agua potable por tuberías. Ante esta prolongada falla, la comunidad ha recurrido a medidas extremas para abastecerse, como conectar mangueras de forma independiente desde las redes de escuelas cercanas para llevar el recurso hasta sus hogares.
«Cortaron el servicio de agua y todavía no lo han restablecido. Aunque algunos vecinos tienen suministro porque están conectados directamente a la tubería principal, yo me estoy surtiendo de la escuela y el liceo. Conectamos una manguera desde allá hasta acá y esa agua nos sirve para todo, incluso para beber», manifestó Luis González, vecino de la zona.



La situación empeoró debido a fallas en el sistema de bombeo local, afectado por trabajos de mantenimiento eléctrico en el parque del sector. Aunque la zona cuenta con energía continua por su cercanía a un centro geriátrico, el servicio de agua potable sigue suspendido.
«Los vecinos tienen que cargar agua cada vez que falla la bomba del parque. Ahora la situación es peor por el mantenimiento del sistema eléctrico. Aquí no podemos hacer nada porque todo lo controla el gobierno; ¿ante quién nos vamos a quejar? Solo queda tener paciencia, seguir soportando y esperar que Dios haga el milagro», concluyó González.



Ante la falta de camiones cisterna para mitigar la crisis hídrica, las familias de la zona siguen esperando una solución definitiva por parte de las autoridades.
Fotos/Juan Goitía