Usuarios de la estación de servicio Guerra, ubicada en la avenida Libertador de Maturín, denuncian que la misma se encuentra inactiva desde hace tres semanas. Ante esta situación, recolectaron alrededor de 1.800 firmas en un documento que lo entregarán a la Defensoría del Pueblo.
Los afectados, organizados en seis grupos que suman 1,800 usuarios, denunciaron que la suspensión del suministro de gasolina subsidiada ocurrió de manera repentina y sin notificación oficial, dejándolos en total desprotección.


Ante el silencio de las autoridades y de los encargados de la estación de servicio Guerra, los ciudadanos recurrirán a los marcos legales para exigir el restablecimiento del servicio mediante un documento que entregarán a la Defensoría del Pueblo.
«Nos suspendieron el servicio sin ningún tipo de notificación, escrita ni verbal. Hoy nos unimos para hacer valer nuestros derechos con base en la Constitución. Elaboramos un documento para la Defensoría del Pueblo para que se nos restituya el suministro, ya que aquí hay 1.800 personas que no tienen recursos para pagar gasolina a precio internacional», indicó Nakle Morón, uno de los afectados.





La paralización de esta estación impacta directamente la movilidad y la economía, afectando a transportistas privados, pacientes que requieren traslados médicos, estudiantes y trabajadores.
«Tenemos tres semanas sin combustible. Nadie da una respuesta oficial. Dicen que la van a dolarizar o que hay un proceso administrativo, pero nadie da la cara. Hemos tenido que comprar gasolina en dólares porque no hay subsidio en la estación Guerra», resaltó el usuario Carlos Maita.

Los manifestantes señalaron que reubicarlos en otras estaciones no es viable, ya que la saturación de esos puntos solo permitiría surtir combustible una vez al mes. Por ello, la exigencia central del documento es la reactivación inmediata de la estación Guerra y el respeto a los litros acumulados por los usuarios en el sistema.
Fotos: Juan Carlos Goitía