La ciudadanía suiza rechazó masivamente este domingo 27 de septiembre la «Iniciativa por la Neutralidad», una propuesta que pretendía blindar en la Constitución una versión más estricta del histórico principio de no alineamiento del país. Las primeras proyecciones oficiales de la Oficina Federal de Estadística sitúan el No en un categórico 69,12 % frente al 30,88 % del Sí, con una participación ciudadana del 46,07 %.
Los resultados preliminares por cantones —incluidos Ginebra, Vaud, Zúrich, Berna y Ticino— confirman la amplia victoria del No, desmintiendo de forma contundente los sondeos previos que preveían un resultado más estrecho. La iniciativa buscaba prohibir que la Confederación Helvética impusiera sanciones de manera autónoma a países en conflicto —salvo las dictadas por la ONU— y limitar la cooperación militar con organizaciones internacionales como la OTAN.
El Gobierno Federal y la mayoría del Parlamento habían solicitado el rechazo de la enmienda argumentando que la normativa propuesta restaría flexibilidad a la política exterior. El fallo de las urnas valida la decisión de Berna de haber adoptado las sanciones de la Unión Europea contra Rusia y preserva la participación del país en el programa Asociación para la Paz de la OTAN.
Alivio en la Unión Europea y continuidad estratégica
La votación generó particular interés en Bruselas, donde las autoridades comunitarias seguían el proceso con atención debido a sus implicaciones geoestratégicas. La aprobación de la iniciativa habría impedido constitucionalmente que Suiza se coordinara con sus socios europeos frente a futuros conflictos armados.
El pronunciamiento del electorado no altera la neutralidad tradicional del país —mantenida constitucionalmente desde hace siglos—, sino que ratifica el modelo actual, permitiendo a la diplomacia suiza conservar margen de maniobra para tomar medidas económicas y de seguridad acordes al contexto geopolítico actual.
Vía El Nacional